'Sép7imo Día': Una experiencia musical mágica y perfecta para la nostalgia [En primera persona]

El espectáculo del ‘Cirque du Soleil’ basado en la música de Soda Stereo cautiva, conmueve y sorprende.

'Sep7imo Día': Una experiencia musical mágica y perfecta para la nostalgia (USI)

Redacción PERÚ21
Redacción PERÚ21

No soy una persona de circos, pero cuando me enteré que una de las mejores bandas del rock latinoamericano, sería homenajeada con un espectáculo así, no dude en comprar las entradas. Y ha sido una de las mejores inversiones de dinero, desde que vi a Gustavo Cerati vivo sobre el escenario, en el que sería su último concierto en nuestro país, en el Estadio Nacional del 2007.

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Soda Stereo es ese grupo cuya música permite espectáculos como 'Sep7imo Día' , su música psicodélica y a veces mágica se presta perfectamente para el arte circense. Este es un espectáculo en el que el alma de Gustavo estuvo presente, en los movimientos, en las formas y los colores. Como un director de orquesta dirigiendo de forma invisible cada acto.

Una artista vestida de luz cuelga del cabello y hace formas mientras 'Luna roja' suena, parece bailar en el aire, con gracia, como si existiera un piso invisible, y se ve cómo la luz roja la envuelve mientras suena la voz de Soda Stereo.

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Inesperadamente aparecen fogatas en medio del público, dos maquilladas guitarristas nos invitan a unirnos a su canción, un 'Té para tres' acústico y al tono de miles de voces que recuerdan con nostalgia los ochenta. Nos arrodillamos en torno a los carbones encendidos casi inmediatamente, como amaestrados para el momento, pero que resultó ser completamente espontáneo.

Entonces, un telón cilíndrico baja, se proyecta a Latinoamérica y el público escucha 'Cuando pase el temblor', una canción identificándonos a todos, nuestros rostros forman un continente en la pantalla. Se convierte en un extraño momento en donde te das cuenta que todos cantamos lo mismo, y los instrumentos andinos suenan mientras "caminas entre las piedras".

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Luego, un experto con el diábolo juega y sorprende sobre un planeta a 'Un millón de años luz', una artista dibuja con arena en un lienzo vivo y gigante 'En remolinos', un sujeto atrapado por una 'Sobredosis de TV', acto tras acto se fusiona perfectamente con la música. Escribir sobre cada uno es una tarea imposible, esta experiencia hay que vivirla.

De pronto, la voz inconfundible de Cerati nos pide iluminarlo todo, los que estuvimos en sus últimos conciertos sabemos a qué se refiere, sacamos el celular y en la oscuridad de la carpa "cada uno es una estrella", como se le escucha decir.

La selección de las canciones fusionadas es impecable, suenan las emblemáticas, las que nos pusieron a cantar, a bailar, a saltar, a recordar esos años revueltos y despeinados.

Para los que nunca fueron a un concierto de Soda Stereo, esta propuesta los acerca de alguna forma a la magia de esa experiencia, con el plus de ver el talento coordinado de trapecistas, contorsionistas y bailarinas, como un sueño de Dalí en vivo y musical.

Entre saltos y piruetas, la función termina con 'Música ligera'. Una imagen de los tres aparece al fondo y el mítico despido: "Gracias…Totales".

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