Aunque aseguró que no daría detalles sobre el de su relación con , aceptó que sufrió mucho y que a veces ha llorado por eso.

"En realidad sí, soy muy sensible. Siempre que se acaba algo que fue bonito una se siente vulnerable", dijo en el programa Punto final, al mismo tiempo que aclaró que esa vulnerabilidad le permite armarse de fuerza para motivarse y seguir trabajando.

"Mi inconsciente me pone una barrera que me dice: aguanta, hay que chambear, tienes que recoger a tu hija el fin de semana, hay mil cosas que hacer", comentó.

Sin embargo, no por eso se ha visto libre del doloroso proceso de terminar una relación. "Duele porque somos humanos pero no me puedo dar el lujo de que me estén doliendo esas cosas porque no puedo llegar hinchada a trabajar".

A pesar de todo, Vanessa aseguró que quiere y que le desea lo mejor a su expareja. "Quiero que sea feliz", concluyó.