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Muki Sabogal: "Él se aprovechó de nuestras ilusiones para cumplir sus fantasías"

Actriz compartió su caso de agresión sexual que sufrió de parte del director Guillermo Castrillón. Ella fue quien alertó a Eva Bracamonte sobre el lascivo modo de trabajar del cuestionado coreógrafo. 

Muki Sabogal

Muki Sabogal

Muki Sabogal rompe el silencio. (Perú21)

Muki Sabogal

Redacción PERU21
Redacción PERU21

Yo soy la amiga que advirtió a Eva Bracamonte acerca de los métodos cuestionables de Guillermo Castrillón, gracias hermana por romper el silencio y hacernos hablar a todas. Me avergüenza haberlo minimizado y haber callado todo este tiempo, habríamos podido evitar que se aprovechen de los sueños de tantas otras chicas.

Hace 5 años Guillermo me invitó a realizar un proceso juntos para crear un unipersonal, yo me sentí privilegiada y me entusiasmé bastante, lo había entrevistado para un curso de la universidad y tenía en alta estima su trabajo. Lo que me pareció raro es que me pidió que las sesiones sean secretas ya que él no aparecería como director. Más adelante se lo cuestioné y me dijo que él dirigía a actrices ya constituidas y que yo tenía mucho potencial pero que aún era muy joven y me faltaba mucho entrenamiento y años, estaba ávida por aprender así que acepté igual.

Las primeras sesiones me entusiasmaron, pero poco a poco los ensayos comenzaron a desvirtuarse y a tornarse cada vez más sexuales hasta tal punto que prácticamente quedó de lado la parte artística. Tengo claro que no fui violada porque pudiendo hacerlo yo no me opuse y a pesar de que él no me atrajera ni física ni emocionalmente, confusa, accedí. Sin embargo veo que fui manipulada y siento que se aprovechó de mí, y en ese tiempo también lo comencé a sentir, porque las sesiones comenzaron a irse cada vez más rápidamente hacia ese lado y a durar menos.

Al igual que con las demás, él siempre aparentaba ser muy profesional al terminar las sesiones cambiando de tono de voz y preguntando cómo me había sentido, qué había descubierto. Me desconcertaba, eso que estaba descubriendo habría preferido descubrirlo con quien yo eligiera, que me gustara realmente, no como parte de un “ejercicio” teatral. No entendía cómo aportaba eso a lo que estábamos creando pero según él nos ayudaba a quitarnos las capas, conocer nuestras energías y a fortalecer el vínculo para crear, que si yo no quería ir por ahí él lo respetaba. Bajo esa máscara y con buena labia me convenció de seguir yendo, volvió con un poco más de seriedad al trabajo pero pasadas algunas sesiones nuevamente se fue desvirtuando y nuevamente sentí el vacío y sinsentido de todo ese proceso “creativo”.

Con pena, culpa y rabia me di cuenta que me había dejado llevar por mi ilusión de trabajar con él, pero que en realidad había sido usada: los ensayos eran solo una excusa para propiciar ese tipo de encuentros, pero sin ningún resultado. Ya que el proyecto no se llegaba a concretar me alejé de manera políticamente correcta porque a pesar de todo yo quería llegar a trabajar algún día con él, cuando me tomara en serio.

Pasaron los años y cuando mi protagónico en 'Videofilia (y otros síndromes virales)' dio de qué hablar, él me volvió a escribir para decirme que se sentía en falta conmigo, que quería, ahora sí, que hiciéramos un proyecto juntos. Claro, ahora que mi nombre era más conocido ya no le daba vergüenza dirigirme… acepté su invitación a un taller grupal, que fue bastante interesante, pero a las sesiones privadas ya no porque por sus insinuaciones vi que nada había cambiado.

En mis ensayos de teatro y performance he explorado muchas veces con los límites de lo permitido, porque es un generador de material sensitivo y emocional. No me parece que se esté satanizando ese tipo de exploración, que si se maneja con respeto y empatía puede ser muy revelador y provechoso para el ámbito actoral y personal.

Gracias a la coyuntura se está hablando al fin de este tema, espero que ahora los directores de nuestro medio sean más cuidadosos y responsables con el rol que desempeñan y las aprendices más atentas.

Yo había normalizado e incluso olvidado pero conversando con las demás agraviadas descubrí que su modus operandi solía ser justamente la promesa de un unipersonal que jamás se concretaría, él se aprovechó de nuestras ilusiones para cumplir sus fantasías, una tras otra, denigrándonos. No es nada fácil aceptarlo, y menos exponerte así de vulnerable y recibir todos los ataques que en consecuencia vendrán. Hoy viajo a filmar y estaré una semana en la sierra, sin wifi y necesitaré concentrarme sin embargo cuando active los datos sé que va a ser un martirio, aún así lo hago para dar mi respaldo y confrontar a este manipulador cínico.

Por favor nunca se queden calladas, no estamos tan solas como solemos creer, y al hablarlo puedes entender, procesar, enfrentar, denunciar y prevenir.

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