La actriz agradeció a sus seguidores en Instagram por reportar a un acosador y aseguró que nadie tiene derecho a decirle cosas “asquerosas” por redes sociales.
La actriz agradeció a sus seguidores en Instagram por reportar a un acosador y aseguró que nadie tiene derecho a decirle cosas “asquerosas” por redes sociales.

La actriz de la popular teleserie ‘De vuelta al barrio’, señaló estar harta de los acosadores, quienes crees que por haber hecho la escena de la azotea en la película peruana ‘Django’, pueden decirle cosas “asquerosas” en redes sociales.

Urbina agradeció a sus seguidores por apoyarla reportando la cuenta del acosador. Y puntualizó que los responsables son los acosadores y no las víctimas, a quienes se las culpa por cómo visten o por su pasado.

Quiero agradecer todos los mensajes de apoyo, toda la gente que está reportando esa cuenta, esos mensajes los recibos todos los días. No solo yo, no tienes que ser actriz, no tienes que hacer la escena de la azotea para recibirlos, es algo que sufrimos todas las mujeres. Todas estamos hartas. Me preguntan, de repente te arrepientes haber hecho la escena de Django, y no me arrepiento”, dijo tajante Melania Urbina.

Mucha gente me dice: te lo mereces por haber hecho la escena de Django. No, no me lo merezco. Es lo mismo que acusar a alguien que sufre acoso por cómo se vistió o por su pasado. Acá los únicos responsables del acoso son los acosadores. Ojo te puede fascinar la escena, puedes haberla visto mil veces, te puede parecer sexy, te puede poner lo que tú quieras, eso no está mal. Lo que está mal es que creas que por eso tienes el derecho de decirme cosas asquerosas”, agregó la actriz.

También aprovechó la oportunidad para agradecer a todos sus seguidores que la apoyan en sus objetivos personales. Urbina practica yoga y preguntó a sus seguidores si algún día podría parase de manos a lo que más de 1700 personas dijeron que sí, lo que la alentó.

Quiero compartirles la encuesta que hice si algún día lograría pararme de manos y debo decir con mucho gusto que 1700 personas dijeron que sí y solo 200 que no. Que es lo bonito del asunto, es que somos más lo queremos lo mejor para los demás, los que queremos empujarnos y darnos ánimos para que el otro progrese porque si el otro está mejor yo también estoy mejor. Y eso me da mucha esperanza, gracias”, finalizó.