Maná llega al Perú. (Difusión)
Maná llega al Perú. (Difusión)

A semanas del retorno de la banda mexicana Maná a nuestro país, Perú21 conversó con el guitarrista Sergio Vallín.

¿Qué expectativas tienen con sus conciertos en el Perú, luego de 13 años?Por fin volvemos a Perú, un país que queremos muchísimo. Desafortunadamente, no hemos podido ir antes, pero ahora tocaremos el 20 y 23 (de abril). Tenemos muchos amigos y fans peruanos.

¿En qué consiste la nueva gira?Vamos con todo el arsenal. Llevamos más de 80 toneladas de equipos entre iluminación, audio, video, y vamos los Manás con todo el corazón. Es un concierto muy dinámico, muy interactivo, donde tocaremos canciones del disco Cama incendiada y también de otros discos. Vamos a incendiar la cama en Perú.

Así como hay fans en Perú, también hay quienes recordarán cuando Fher dijo que el pisco era chileno.No fue nada personal. Lo más importante es nuestra música y a veces haces o dices cosas que a lo mejor no es lo que la gente esperaba, pero nosotros queremos mucho a Perú y morimos de ganas por volver.

Su nuevo disco Cama incendiada ha roto esquemas, tiene fusión con géneros nuevos. ¿Cómo toman las críticas?Es la primera vez que invitamos a un productor para que produzca con nosotros y trajo cosas nuevas. Cama incendiada es un disco atrevido y con mucha sensualidad, con mucho power y con muchas baladas. Habrá gente a la que le guste y a la que no.

Hay coqueteos con el reggaetón en el disco. ¿Quieren conquistar un nuevo público?Sí, claro que sí. Le dimos unos ingredientes más actuales y es bueno estar al tanto, sobre todo porque Maná es una banda muy ecléctica. Podemos hacer un "Mariposa traicionera" y un rock muy potente o algo que tenga que ver con son, flamenco o cumbia.

¿Seguirán defendiendo a los inmigrantes, tras las declaraciones de Donald Trump?Los latinos somos una comunidad que trabaja mucho y con muchos sueños. La mayoría de latinos que vive en EE.UU. tiene hasta dos o tres trabajos para vivir y ayudar a sus familias. Esas declaraciones (de Trump) fueron hostiles y cargadas de sentimientos feos que no tienen nada que ver con los latinos.

Por Zoraida Peña (zpena@peru21.com)

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