Se dice que el odio es mejor que la indiferencia, y el padre de , Luisito Rey, lo supo muy bien. Así lo confirma el capítulo 11 de ‘, al contar cómo el cantante ignora a su progenitor, quien lo buscó para hacer las paces.

Luis Rey visita a su hijo aprovechando que había viajado a México para intentar hacer unos negocios. Al final de uno de los conciertos de Luis Miguel, Rey lo espera en el ‘backstage’ con una pierna de jamón.

Al aparecer Luis Miguel, su padre grita: “¡Micky!” pero su hijo hace oídos sordos. Rey intenta llamarlo una vez más, “hijo” pero el cantante ni se inmuta y sigue su camino.

Según, el libro ‘Luis Miguel: la historia’ de Javier León Herrera, este no sería el único desplante que sufrió Luis Rey por parte de su hijo. En la Navidad de 1990, Rey llamó a Luis Miguel por teléfono pero él cortó la llamada.

Y meses antes de morir, Luis Rey fue a uno de los conciertos que Luis Miguel dio en España, pero el cantante dejó en claro a su seguridad que no dejara pasar a nadie que se identifique como su familia.