El último capítulo de ‘’ no solo trajo nuevos detalles de la desaparición de su madre, Marcela Basteri y la mala relación con Luis Rey, su padre. También mostró cómo el ‘Sol de México’ empezó su relación profesional con .

En 1991, Luis Miguel se vió obligado a producir un nuevo disco y se le ocurrió grabar boleros clásicos. Por eso, se reunió con Armando Manzanero y le solicitó que sea el productor de ese disco.

El disco se llamó ‘Romance’ y fue muy exitoso. Este álbum convirtió a Luis Miguel en el primer latinoamericano en recibir un disco de oro en Estados Unidos. Vendió más de 7 millones de discos, ganó más de 70 discos de platino y seis de oro.

Sin embargo, años después la relación se deterioró. Tanto que Manzanero declaró para los medios que Luis Miguel es una persona creída y malagradecida por incumplir con la gira que tenía con Alejandro Fernández.

"Es más fácil que un elefante logre entrar por el ojo de una aguja, a que Luis Miguel un día haga algo por el prójimo", expresó el bolerista al canal Azteca Trece en febrero del año pasado.

"Dejó mal a un señor grandioso como Alejandro Fernández. Si hizo eso... ¿qué se puede esperar de él? Se volvió loco. Hay gente que no conoce el agradecimiento. No quiero hablar de él, pero pienso qué pena", añadió Manzanero.

Sin embargo, al parecer, todo sentimiento negativo contra ‘LuisMi’ quedó en el olvido debido a que a principios de este año, Armando Manzanero elogió al intérprete e incluso señaló que le gustaría que grabe nuevamente sus canciones.