Jesús Alzamora defendió el reto de la cucaracha en ‘El Último Pasajero’. (USI)
Jesús Alzamora defendió el reto de la cucaracha en ‘El Último Pasajero’. (USI)

, co-conductor de , usó su cuenta de Facebook para hablar sobre el reto del programa concurso en el que una escolar tuvo que comer un plato con cucarachas para que su equipo gane y su colegio pueda viajar.

Así, Alzamora defendió la producción de El último pasajero y aseguró que las cucarachas usadas en el reto eran "comestibles" y negó que hayan puesto en peligro la salud de la menor que apareció en el espacio televisivo.

"Quiero aclarar que ni la producción del programa, ni los conductores, ni el canal, hemos utilizado alguna acción dolosa o irresponsable en contra de ningún menor de edad. Lo que ha sucedido es que la cucaracha comestible (sí existen cucarachas comestibles, lee sobre entomofagia) (…) no solamente es comestible, sino que además es de criadero, estaba cocida y por ende es perfectamente comestible como se hace en muchos lugares nacionales e internacionales", dice una parte de su extenso comunicado en la red sociales.

Asimismo, reconoció que esto no se explicó adecuadamente y que, usando negativamente la palabra "cucaracha", se ha empezado una "cacería de brujas" contra el programa, "y los dimes y diretes tan facilistas y tan de moda por blogueros, periodistas, dramaturgos, tuiteros y todo aquel que opine frente a una máquina y nunca frente a frente o que te llame para preguntar e informarse", indica el texto.

"Rechazo tajantemente acusaciones como que promovemos basura o dañamos el sistema digestivo de un niño. Y mucho más rechazo que imitamos conductas tristes como ofrecerle dinero a alguien por lamerle las axilas. Quién conoce el programa y quién me conoce a mí y a Adolfo (Aguilar), sabe que somos personas correctas y con valores que podemos tener muchos errores y nos pueden criticar con razón por muchísimas cosas, pero jamás por las comparaciones de las que estamos siendo objeto", agregó.

Nuestra culpa estuvo y reitero mis disculpas, en no dejar en claro que era un animal comestible, aprobado por médicos y especialistas e incluso recomendado por instituciones tan sólidas y fidedignas como la OEA (…) Ha ocurrido un exceso y un error al no explicar las cosas claramente, pero bajo ningún punto de vista un daño a la salud o a la moral de ningún individuo. A todas las personas que opinan sin si quiera haber visto el programa, les pido que no repitan lo que escuchan sin informarse previamente", sostuvo.