(Internet)
(Internet)

"Buenas noches, Lima", dijo un rostro de mostacho bicolor en un escenario que acababa de pintarse con luz verde. Era saludando al público al inicio de su concierto en el Jockey Club, que el sábado último se dedicó a demostrarle al público limeño que el ícono del rock latinoamericano sigue vigente.

A pesar de su reciente desmayo en un concierto en Córdoba a inicios de junio, Charly no dudó en pasear, cantar y correr por todo el escenario a lo largo de casi dos horas de una tocada en la que hizo un recorrido por toda su etapa solista, así como por temas de su época en Sui Generis y Serú Girán.

Cerca de la revolución marcó el inicio del concierto con sus acordes rockeros, para luego dar pase a temas como Fanky y Rezo por vos, canción dedicada a otro gran músico argentino, Luis Alberto 'El Flaco' Spinetta, .

Los temas siguieron fluyendo, con una voz desgastada pero energética y con la compañía de The Prostitutions, la banda de estrellas que juntó Charly para su gira 60×60. Los versos de No soy un extraño, así como el piano melancólico de Pasajera en trance y el estribillo de Instituciones hicieron cantar a todos los que esperaron años para ver el regreso del argentino a Lima.

Tras un pequeño receso, comenzó a sonar Yendo de la cama al living y arrancó la segunda mitad del concierto, donde viajó al pasado con Demoliendo hoteles y Nos siguen pegando abajo e hizo corear a todos con No llores por mí, Argentina y Eiti Leda.

Para el encore, se guardó Rock and roll yo, Piano bar y un cierre apoteósico con Canción para mi muerte, uno de los temas más reconocidos de Sui Generis. Sin duda, una celebración por sus 60 años que sigue llevando a todos los lugares donde se presenta más cerca de la revolución, demostrando que, a diferencia de los dinosaurios, Charly no va a desaparecer.