Los festejos le pasaron factura. El príncipe Ernesto de Hannover, padre de quien se con la modelo y abogada peruana en la Basílica de San Pedro, tuvo que ser internado en una clínica local por una presunta intoxicación alimenticia.

Ernesto, quien es el jefe de la casa real más antigua de Alemania, participó de la cena previa a la boda real realizada el jueves por la noche en el restaurante Osaka y, al día siguiente, en la ceremonia religiosa que tuvo lugar en la iglesia de San Pedro, pero luego de ello fue ingresado en la Clínica Delgado, ubicada en Miraflores.

Ello le impidió asistir al último evento de las celebraciones de la boda de su hijo, que se realizaron en el Museo de Osma. Según informó el diario español ABC, Ernesto presentó problemas estomacales por comer tiradito, platillo que se sirvió como parte del cátering ofrecido en el almuerzo que ofrecieron los novios después de la boda.

Otros invitados habrían experimentado dolencias similares. Sin embargo, la empresa que estuvo a cargo de este aspecto del evento, rechazó que las complicaciones médicas de Ernesto se deban a la comida y aclaró que se debió a los problemas de páncreas que sufre desde hace algunos años, que han originado que sea internado en sea ingresado a un centro médico en varias ocasiones previas.

Según la publicación, Ernesto de Hannover fue dado de alta el último lunes y ya se encuentra totalmente recuperado. Incluso, señalan, tras su salida del centro hospitalario se dirigió a disfrutar de un almuerzo en un exclusivo club ubicado en Barranco junto a su hijo Christian, su nuera Alessandra, y el resto de invitados a la boda