El banco también prevé una aceleración de la inversión pública hacia fin de año. (Foto: GEC)
El banco también prevé una aceleración de la inversión pública hacia fin de año. (Foto: GEC)

El crecimiento de la demanda interna en el cuarto trimestre del año será menor al del tercero, según prevé el en su último reporte semanal.

“Para el cuarto trimestre proyectamos un crecimiento de la demanda interna cercano al 3.5%, menor al 4.1% del tercer trimestre, pero mayor a la expansión de 2.5% proyectada para el PBI”, señaló el banco en su informe.

Esta ligera desaceleración estaría sustentada en un esperado menor dinamismo de la inversión privada, en particular de la inversión minera, la cual crecería ligeramente por debajo del 10% luego de haberse expandido a doble dígito desde el tercer trimestre de 2017.

“Asimismo, prevemos una desaceleración del consumo privado debido a una alta base de comparación. En el cuarto trimestre del año pasado creció 3.8%, por encima del 3.3% del tercero”, acotó.

De otro lado, continuaría el dinamismo del consumo público y se aceleraría la inversión pública ante la intención del gobierno de mejorar sus niveles de ejecución del Presupuesto Público durante el cuarto trimestre de este año.

Tercer trimestre

En el tercer trimestre, la demanda interna creció 4.1%, según cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), su mayor tasa de expansión desde el segundo trimestre de 2018. El estimado del Scotiabank era de 3.6%.

“Cabe anotar que si bien el crecimiento del PBI en el tercer trimestre (3.0%) fue menor respecto a nuestro estimado (3.2%), esto se debió a una caída del volumen exportado de los sectores primarios —debido a la desaceleración de la economía mundial—, pues los sectores no primarios vinculados a la demanda interna mantuvieron el dinamismo que vienen mostrando desde inicios de 2018”, anotó.

La expansión de la demanda interna en el tercer trimestre fue liderada por el consumo privado —que aportó la mitad del crecimiento— y por la inversión privada —que registró su mayor expansión desde el segundo trimestre de 2018—.

Asimismo, si bien la inversión pública mostró un estancamiento, resaltó el dinamismo del consumo público, que reportó su mayor aumento desde el cuarto trimestre de 2017.

El consumo privado (+3.3%) registró su tasa de expansión más alta del año, superando la desaceleración mostrada en el segundo trimestre de este año.

“Este comportamiento fue explicado por el aumento del empleo formal privado y de la expansión a doble dígito del crédito de consumo, parcialmente contrarrestado por el estancamiento de los ingresos en términos reales. El mayor dinamismo se reflejó en la recuperación de las ventas de autos nuevos —luego de un año de caídas— y en una leve mejora de las ventas minoristas”, apuntó el banco.

La inversión privada (+7.1%) se benefició de la aceleración de la inversión no minera (+5.3%), que explicó las dos terceras partes del incremento de la inversión privada.

En particular resaltó el dinamismo de la inversión inmobiliaria y un mayor avance de las obras de reconstrucción en el norte del país. Por su parte la inversión minera continuó creciendo (+18.7%), impulsada por la ejecución de megaproyectos mineros como Quellaveco, Mina Justa y la ampliación de Toromocho.

La inversión pública (0.0%) revirtió el avance mostrado en el segundo trimestre. Por un lado, se mantuvo la tendencia creciente de la inversión del gobierno nacional (+5.8%) pero a un menor ritmo respecto al trimestre previo y se reportó una mejor ejecución de los gobiernos regionales (+0.9%) y de las empresas públicas (+20.9%). Lo anterior fue completamente contrarrestado por la caída de la inversión de los gobiernos locales (-9.5%).

Finalmente, el consumo público (+6.6%) registró su mayor expansión desde el cuarto trimestre de 2017, impulsado por el mayor gasto en bienes y servicios (+11.6%) -en particular en mantenimiento- del gobierno nacional y gobiernos locales. Por su parte el gasto en remuneraciones (+1.7%) creció a menor ritmo.