El Parlamento de aprobó hoy los presupuestos más austeros de la democracia lusa, que mantienen fuertes recortes de gastos y salarios pese a la oposición de la izquierda y la huelga general de la semana pasada.

La mayoría absoluta del gobierno conservador, con 132 de los 230 diputados, aprobó sin problemas un proyecto cuya prioridad oficial es cumplir las exigencias del rescate financiero de 78 mil millones de euros firmado por Lisboa en mayo pasado, cuando (PS).

El ministro de Finanzas, Vítor Gaspar, reconoció que éste "es sin duda el presupuesto más exigente de la historia de Portugal", pero subrayó que es imprescindible para recuperar la confianza del país, de sus socios internacionales y de los mercados.

Los presupuestos de 2012 recogen fuertes recortes del gasto e inversión del Estado, rebajas de salarios para funcionarios y pensionistas, que perderán buena parte de sus pagos extra, y aumentos generalizados de impuestos, que en el caso del pasará del 13% al 23% en diversos servicios y alimentos.

Tercer país de la Zona Euro después de Grecia e Irlanda a la y el , Portugal se comprometió a aplicar un plan de reformas para reducir el déficit del 9.8% del PIB en 2010, al 4.5% a finales de 2012.

Las medidas de austeridad que exigen esas metas han puesto también en pie de guerra a los sindicatos, que la semana pasada organizaron la tercera huelga general que vive el país desde 1988.