Los resultados de la , según el gerente general del , refleja que aunque la inversión privada se ha acelerado, todavía no es suficiente para disparar el empleo e impactar en la percepción de la ciudadanía.

“Lo que vemos es que en línea con una todavía tibia aceleración de la inversión privada desde 2017, la generación de empleo es positiva pero aún muy tibia y moderada (…). Permite ver un movimiento en las cifras de consumo privado, pero es todavía insuficiente", explicó a Perú21.

Con ello, Macera aclaró que si bien se observa una recuperación de la actividad económica, será necesario que esta avance a un mayor ritmo (de 4% anual o superior) para incrementar la creación de puestos de trabajo formales, lo cual a su vez impactaría en la percepción de la ciudadanía.

En ese contexto, el economista recordó que cada año cerca de 300 mil personas ingresan al mercado laboral en busca de empleo.

Minería
Otro resultado del sondeo que llamó la atención fueron las posturas divididas de los encuestados respecto a la minería y el contraste de ello respecto a las expectativas de que este año la se mantenga igual que en 2018 (46%) o mejor (32%).

Para Macera, esta situación sería consecuencia de las opiniones e ideas de algunas personas, que aún atribuyen a esta actividad las características de la antigua minería “con laxos estándares medioambientales”.

Por ello consideró que “se debe tener una estrategia de comunicación más efectiva sobre qué es la minería moderna y los encadenamientos productivos que genera”.

Desde su punto de vista, esto permitiría comunicar mejor que beneficios genera el sector a nivel de empleo y dinamismo económico en las regiones donde se desarrolla.

En este caso consideró que exponer casos en los que la minería ha terminado favoreciendo a algunas regiones, podría resultar favorable. Uno de estas regiones, precisó, podría ser Moquegua.

Carlos Gálvez, ex presidente de la , coincidió con Macera respecto a la necesidad de una mayor difusión sobre los beneficios de la minería y agregó que la situación de la inversión en el sector también podría haber afectado la percepción de los ciudadanos entre 2016 y 2019.

Atribuiría que hacia el año 2016 era más perceptible una mejor situación económica en el bolsillo del encuestado, que era más consciente del impacto positivo de la actividad minera. Ha pasado casi dos años y la caída de la inversión en el sector minero ha sido dramática. Consecuentemente, recién están empezando proyectos y la actividad económica también fue afectada”, precisó Gálvez.

Otro elemento a considerar, resalta, sería el excesivo optimismo de los peruanos ante la elección de Pedro Pablo Kuczynski, debido al mensaje político que este ofreció durante su campaña y primeros meses de gestión.

“El expresidente Kuczynski habló mucho de los proyectos mineros y de la posibilidad de tener un crecimiento económico importante y de aumento de productividad y competitividad. Ese fue su mensaje político, que ciertamente calaba en el ciudadano. La sensación de optimismo de ese entonces, en 2016, era mucho más positiva y hoy está más apesadumbrada”, resaltó.

Los sucesos y tensiones en la arena política desde entonces hasta la fecha habrían afectado también la percepción de los peruanos.