En el primer año de pedro castillo la economía fue el sector más afectado por las políticas y mensajes erráticos del Gobierno. Para los analistas, desaciertos del Gobierno van a terminar afectando la vida de todos los ciudadanos. Lima 30 de mayo 2022. Fotos: Julio Reaño/@Photo.gec
En el primer año de pedro castillo la economía fue el sector más afectado por las políticas y mensajes erráticos del Gobierno. Para los analistas, desaciertos del Gobierno van a terminar afectando la vida de todos los ciudadanos. Lima 30 de mayo 2022. Fotos: Julio Reaño/@Photo.gec

Este 28 de julio se cumple un año del Gobierno de y su accidentado desempeño ha transitado por caminos muy nocivos para la economía peruana. Algunos claros ejemplos han sido los mensajes anti-inversión, la persistencia en impulsar una Asamblea Constituyente, la incapacidad para gestionar los conflictos sociales, el rechazo a la minería, el copamiento del Estado, la incertidumbre política y el consecuente deterioro de la confianza empresarial, desde la gran empresa hasta la pequeña. ¿Cuáles de todos estos desaciertos fueron los más nefastos para los peruanos?

La llegada de Castillo a la presidencia se produjo en un contexto donde el país esperaba la reactivación de la economía, luego de que esta en 2020 debido a la pandemia, así como la recuperación del empleo a niveles de 2019, pues la pandemia había disparado el desempleo y la informalidad laboral. Esta última llegó a afectar a ocho de cada 10 peruanos (78.2%) que conformaban la población económicamente activa durante el periodo octubre 2020-septiembre 2021. Sin embargo, muchos de los mensajes y de las decisiones del nuevo mandatario fueron poco favorables para la mejora de tales indicadores.

Confianza Deteriorada

En plena segunda vuelta de la campaña presidencial ya se podía observar una serie de mensajes del hoy presidente contra la inversión privada: desde la posibilidad de nacionalizar la minería “si el pueblo lo quiere” hasta la afirmación de “es el Estado el que tiene que controlar a la población y a los mercados” o que no le temblaría la mano “para convocar a referéndum e instalar la Asamblea Constituyente”.

Ya iniciado el gobierno continuaron los mensajes contrarios a la inversión, como la amenaza del entonces premier Guido Bellido de nacionalizar el gas de Camisea si no se renegociaban las utilidades de la operación en beneficio del Estado. No obstante, de todas las propuestas, la Asamblea Constituyente fue la que más incertidumbre produjo, pues se mantuvo en la agenda del Gobierno hasta que el 25 de abril Castillo envió al Congreso un proyecto de ley para someter a referéndum la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

Fue ese contexto durante el primer año de gobierno el que contribuyó a deteriorar la confianza empresarial, cuyos indicadores son medidos mensualmente por el Banco Central de Reserva del Perú (BCR). La encuesta incluye un sistema donde la puntuación mayor a 50 significa un tramo optimista, mientras que un puntaje menor es igual a un tramo pesimista, y 50 se entiende como neutral.

Según el último sondeo de la entidad monetaria, las expectativas de los grandes, medianos y pequeños empresarios sobre la economía peruana a tres meses se mantuvieron en terreno negativo desde junio de 2021 hasta junio de este año. La situación fue similar a largo plazo, pues las expectativas a 12 meses también fueron negativas excepto en enero y febrero.

FUGA DE CAPITALES

Esa incertidumbre también aportó a que en 2021 se registrara la mayor fuga de capitales de los últimos 50 años. En total, fueron poco más de US$15,000 millones que salieron del país, según el BCR. Ello, inevitablemente contribuyó también al alza del tipo de cambio, que también se vio afectado por factores externos y llegó a superar los S/4.13 por sol, en tanto que las proyecciones de crecimiento de la inversión privada pasaron a convertirse en una caída o estancamiento.

Los conflictos sociales también fueron otro factor que alimentaron la zozobra, pues hubo al menos dos operaciones mineras que se vieron seriamente afectadas: , de Southern, y Las Bambas (Apurímac), de MMG. La primera estuvo paralizada por 54 días y generó la pérdida de aproximadamente S/459 millones en pago de canon e Impuesto a la Renta, en tanto que Las Bambas duró 55 días y ocasionó que el Estado dejara de percibir S/286 millones en Impuesto a la Renta.

Para Hugo Perea, economista jefe del BBVA Research y exviceministro de Economía, el primer año de Gobierno refleja los desaciertos de Castillo en materia económica y una muestra de ello es que si bien el año pasado la inversión privada creció cerca de 35% debido a un efecto estadístico, este año se prevé una caída.

“En BBVA Research estamos anticipando que este año la inversión privada se va a contraer en 1.5%.¿Qué está detrás? Como factor general, está la incertidumbre. ¿Por qué se genera incertidumbre? Por un lado, por el ruido político. La confrontación, las señales poco claras, la retórica antiempresa y antiminera generan dudas en cualquier emprendedor de si debe o no seguir expandiendo el negocio o crear empleo”, explica.

GOLPE LABORAL

Otro tipo de iniciativas que también erosionaron la confianza empresarial fueron los anuncios de profundos cambios en el marco laboral que no fueron consensuados en el Consejo Nacional del Trabajo (CNT), en el cual representantes sindicales, empresariales y del Estado discuten y aprueban políticas laborales.

Los casos más relevantes fueron la limitación a la tercerización laboral y una modificación en la norma de relaciones colectivas que facilitará y masificará las huelgas, además de empoderar a los sindicatos. Esta medida ocasionó un fuerte pronunciamiento de más de 200 gremios empresariales de todo el país, pues entre otros aspectos impedirá que las labores de los trabajadores sindicalizados puedan ser cubiertas temporalmente durante las huelgas e impedirá que los empleadores puedan extender también los acuerdos colectivos al personal no sindicalizado. El malestar empresarial llegó a tal nivel que los gremios que participan en el CNT suspendieron su participación.

PRECIOS POR LAS NUBES

En cuanto a la inflación, la tasa anual llegó a 8.81% en junio en Lima Metropolitana. Esto, según Perea, se explica por el encarecimiento de combustibles, como la gasolina que ha llegado a superar los S/30 por galón, la escasez de fertilizantes y el alza de materias primas agrícolas a nivel mundial. No obstante, el economista aclara que pese a ello algunas de las medidas que tomó el Ejecutivo para mitigar el impacto del alza de los precios en los bolsillos de los ciudadanos no fueron las más eficientes.

Finalmente, otro elemento presente fue la salida de buenos funcionarios y una alta designación de personal no calificado, ocasionando con ello que se deteriore la capacidad del sector público para ejecutar el gasto, desarrollar programas y políticas y brindar mejores servicios a los ciudadanos.

“A mediano plazo, eso va a terminar afectando a todos los ciudadanos”, advierte Perea.

[Opinión] Diego Macera: “Hubo mensajes que causaron zozobra”

Entre lo más saltante de este primer año hay dos frentes. Están los nombramientos de funcionarios que han tenido las consecuencias negativas que todos sabemos. Y también hay una retórica divisiva que ha creado mucha incertidumbre, que se traduce en menos inversión y empleo.

Por el lado de la retórica, hubo mensajes que causaron zozobra como la intención de hacer una revisión de la estructura tributaria minera y la Asamblea Constituyente.

No solo las expectativas empresariales están deterioradas también lo están las de las familias. Esto se debe a una recuperación del mercado laboral que no llega a ser completa. Esto se ve especialmente a nivel de empleo informal o de independientes. Esta recuperación difícilmente va a estar completa mientras no tengamos un mejor clima de inversión.

Además, el Gobierno en varios casos no ha podido solucionar los conflictos de forma estable. Los casos que más suenan son los de Cuajone y Las Bambas, pero no son los únicos. También los hubo en Ayacucho, y todo le ha costado bastante al país. Así como el primer trimestre, muy probablemente el segundo trimestre esté muy marcado por la contracción de la minería y las paralizaciones son parte del motivo.

Datos:

-La calificación de la deuda también sufrió por la incertidumbre política generada por este gobierno. El 18 de marzo, la agencia S&P redujo la calificación de riesgo soberano del Perú y este quedó a dos pasos de perder su grado de inversión.

-Los retiros de los fondos de AFP contribuyeron a la rebaja de la categoría. Tener una categoría alta hace al Perú atractivo para el ingreso de capitales y le permite al Estado y a los bancos poder endeudarse con bajas tasas de interés que, a la vez, se trasladan a los ciudadanos.