España ahora enfrenta nueva receta del FMI. (AP)
España ahora enfrenta nueva receta del FMI. (AP)

El dijo hoy que sería beneficioso para un pacto social en el que los empresarios se comprometan a aumentar la contratación a cambio de recortes salariales de hasta el 10% en los próximos dos años.

Esas medidas deberían ir acompañadas de una reducción de las contribuciones de las empresas a la seguridad social y de un aumento del IVA dos años después de los recortes salariales, según el informe anual sobre la economía española publicado hoy por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pese a que el Fondo celebra la reforma del mercado laboral del 2012, "que parece estar dando fruto poco a poco", también pide "mejorar aún más la dinámica del mercado de trabajo para reducir suficientemente el desempleo", que calcula que se mantendrá por encima del 25% hasta el 2018.

El FMI indicó que, aunque la reforma laboral de 2012 ha tenido efectos positivos, como la caída de salarios en el sector público y grandes empresas, hay "otros componentes que han sido menos exitosos".

El informe publicado hoy destaca que la dualidad entre los que tiene un trabajo estable y los que tienen empleos temporales ha aumentado, al tiempo que "la probabilidad de encontrar un trabajo permanente sigue siendo muy baja y la de perder un trabajo temporal muy alta".

Para el FMI, hace falta "aumentar la flexibilidad interna, reducir la dualidad del mercado laboral y mejorar las políticas laborales activas", para lo que piden el inicio de un diálogo social entre sindicatos y empresarios.

El informe señala que los salarios puedan responder mejor a la situación económica con mas flexibilidad, algo que podría requerir "una profunda reforma de la negociación colectiva".

Ese diálogo social, que el FMI ve complicado por las valoraciones de Madrid, debería incluir "un compromiso de los empleadores a aumentar la contratación a cambio de que los sindicatos acepten una reducción de salarios", además de "incentivos fiscales en forma de recortes inmediatos en contribuciones a la seguridad social".

Esa reducción en las aportaciones se vería compensada por un incremento en la recaudación del Estado al aumentar la contratación.

El modelo que baraja el Fondo incluye una bajada del salario nominal (no ajustado a los precios) del 10%, medidas de "estímulo fiscal temporales" y reducción de las contribuciones de empresas a la Seguridad Social de alrededor del 1.7%.

Asimismo, propone un aumento del IVA, aunque se deberían dar dos años de gracia para afectar menos a los españoles afectados por la caída de salarios.