Las delegaciones están encabezadas por Robert Lighthizer, representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, y el viceprimer ministro chino, Liu He. (Foto referencial: Reuters)
Las delegaciones están encabezadas por Robert Lighthizer, representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, y el viceprimer ministro chino, Liu He. (Foto referencial: Reuters)

 y China retomaron las conversaciones comerciales a 10 días de que se cumpla el plazo marcado por el presidente estadounidense, , para elevar los aranceles al gigante asiático y con la creciente posibilidad de que este se amplíe.

Las delegaciones están encabezadas por Robert Lighthizer, representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, y el viceprimer ministro chino, Liu He.

También están presentes el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el secretario de Comercio, Wilbur Ross; así como con el gobernador del banco central chino, Yi Gang, y el viceministro de Finanzas Zheng Zeguang.

Las conversaciones se prolongarán durante dos días, y aunque no hay confirmado un encuentro de Liu He con Donald Trump, es posible que sea recibido por el mandatario en la Casa Blanca al término de esta ronda de negociaciones.

"El objetivo es alcanzar los necesitados cambios estructurales en China que afectan el comercio entre Estados Unidos y China. Ambas partes también discutirán la promesa de China de comprar un sustancial volumen de bienes y servicios de Estados Unidos", indicó la Casa Blanca en un comunicado previo.

En las últimas semanas, Estados Unidos y China han decidido acelerar las negociaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo antes del plazo del 1 de marzo marcado por el presidente Donald Trump para aumentar los aranceles impuestos a productos chinos valorados en 200,000 millones de dólares del 10 % al 25 %.

Sin embargo, y aunque insisten en remarcar los progresos alcanzados, lo cierto es que aún no se han logrado cerrar capítulos específicos.

Por ello, los analistas pronostican que se optará por un anuncio temporal que dé margen para proseguir las conversaciones sin la presión de la cuenta atrás.

El propio Trump dio alas a esta posibilidad este martes al señalar que "la fecha marcada no es mágica" y resaltar que todavía pueden pasar "muchas cosas".

"El 1 de marzo fue siempre un plazo arbitrario. Esto es lo que aparentemente el presidente está contemplando", dijo Craig Allen, presidente del Consejo de Negocios Estados Unidos -China, en un comunicado.

En la misma línea se expresó Alex Wong, del fondo de inversión Ample Capital, quien subrayó que "es muy probable" una "extensión" del plazo.

"Puede que haya algún anuncio, pero no será muy significativo", agregó Wong en una entrevista en la cadena CNBC.

La guerra comercial entre las dos mayores economías mundiales, desatada por el agresivo proteccionismo del presidente estadounidense ha generado inquietud y volatilidad en los mercados financieros internacionales.

Tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como el Banco Mundial (BM) han rebajado sus previsiones de crecimiento económico global como consecuencia de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

Trump ha remarcado que sería un "honor" retirar estos aranceles si finalmente se alcanza un pacto con Pekín, que incluya un mayor acceso para los productos estadounidenses al mercado chino.

El mandatario ha advertido, además, que cualquier acuerdo eventual no será efectivo hasta que se reúna con su homólogo chino, Xi Jinping, "en el futuro próximo", sin dar más detalles.

Xi y Trump acordaron en diciembre una tregua de 90 días, y en estos meses China ha adoptado varias medidas de buena voluntad para cerrar un acuerdo, como la bajada de aranceles a los vehículos importados de Estados Unidos, la reanudación de la compra de soja de este país o la presentación de un proyecto de ley para prohibir la transferencia forzada de tecnología.

Por ahora, sin embargo, los capítulos más peliagudos entre las dos mayores economías, como la transferencia forzada de tecnología o la propiedad intelectual, siguen pendientes de resolución.

Estados Unidos registra con China un notable déficit comercial: exportó a ese país en 2017 productos por valor de 130,000 millones de dólares, mientras que el gigante asiático vendió al mercado estadounidense 506,000 millones de dólares.

Fuente: EFE