Hugo Perea y Alfredo Thorne sugieren una recuperación sólida basada en la inversión privada. Economista Carlos Parodi advierte que una economía tan informal no soporta tantas restricciones. (Foto: Andina)
Hugo Perea y Alfredo Thorne sugieren una recuperación sólida basada en la inversión privada. Economista Carlos Parodi advierte que una economía tan informal no soporta tantas restricciones. (Foto: Andina)

Hace un año, el 16 de marzo de 2020, se aplicaron las primeras medidas restrictivas que, si bien buscaban evitar la expansión del en el país, generaron un impacto negativo en nuestra economía. Las acciones en los primeros meses de la emergencia incluyeron el confinamiento total, y aunque desde mayo comenzaron a reactivarse algunas actividades, esto no evitó que el Producto Bruto Interno (PBI) caiga 17.3% en el primer semestre.

“Una economía tan informal como la nuestra no puede tener tantos días de cuarentena”, asegura , profesor de Economía de la Universidad del Pacífico (UP).

Tras un primer semestre duro se fueron abriendo más actividades y expandiendo los aforos, lo que permitió que el PBI retrocediera 11.12% en 2020 y no -14% como proyectaban algunos analistas.

Un indicador de lo duro de 2020 es el sector laboral. Solo en más de 1.1 millón de personas se quedaron sin trabajo adecuado, y aunque en diciembre el panorama parecía más alentador, la segunda ola y las nuevas medidas restrictivas, que aunque no fueron tan drásticas como en marzo del año pasado, volvieron a golpear en materia económica.

“Tenemos una economía más abierta, pero que actúa con aforos más cortos y ello no permite que la poca demanda que hay cubra lo que gastan las empresas”, afirma Parodi.

Ante esto, el profesor de la UP considera que la recuperación del PBI se dará a fines de 2021 o principios de 2022, del empleo a finales del próximo año y calcula que la pobreza llegaría a cifras precovid en 2023.

Para , las consecuencias de las restricciones que empezaron hace un año han generado el quiebre “en silencio” de las empresas, y que las que sobreviven lo hacen con dificultad.

“El problema ya no es si se podrán reactivar o no, sino que han acumulado tantas deudas que no se sabe si podrán pagarlas”, resalta.

PARA ADELANTE

Para salir de esta crisis, Thorne considera que lo primero es agilizar el proceso de vacunación y si es posible permitir que el privado se sume. Además, señala que un punto a favor es que hoy los precios de los metales son altos y que pueden ser aprovechados, y que las economías de nuestros principales socios comerciales, China y Estados Unidos, se están recuperando.

, manifiesta que lo ideal es tener una recuperación más vinculada a la inversión privada, pero añade que para eso es necesario tener estabilidad jurídica y reglas claras.

“Entiendo que el BCRP, que es independiente, seguramente va a seguir con el estímulo monetario, el fisco hará su parte, pero falta la parte privada que se impulsa con confianza”, expresa.

Para el economista, actividades relacionadas con la interacción social demorarán en recuperarse, como es el caso del turismo, restaurantes, , pero espera que para el primer trimestre de 2022 ya estemos en niveles de 2019.

Tenga en cuenta

-El representante del BBVA Research, Hugo Perea, consideró que si bien la economía creció en diciembre (0.5%), en enero y febrero registraría cifras en rojo.

-Perea señaló que este año el PBI subiría 10%, principalmente por efecto rebote.

-Carlos Parodi mencionó que uno de los primeros problemas que debe enfrentar la próxima gestión es la informalidad.