En Wall Street siguen muy atentos las negociaciones en Washington. (AP)
En Wall Street siguen muy atentos las negociaciones en Washington. (AP)

The Wall Street Journal advirtió que un 'default' de EEUU sería un camino al desastre, según un informe confidencial preparado por una importante institución financiera y compartido con banqueros centrales y presidentes ejecutivos de bancos, que contradice a los sectores políticos que han tratado de minimizar el .

Según el documento que cita el referido medio, la pieza clave del engranaje, y la que podría desatar el caos, es el papel que desempeñan los bonos del Tesoro de EEUU como conductos de liquidez para todo el sistema.

Una cesación de pagos podría socavar la confianza de los inversionistas en que EEUU siempre cumple con sus obligaciones. El impacto más directo sería una venta generalizada de deuda del Tesoro a corto plazo, con efectos sobre el mercado de valores y el dólar.

Es decir, un default real aumentaría el número y los tipos de bonos evitados por los inversionistas. Cualquier trastorno en el mercado perjudicaría a todos.

El efecto secundario de sería igual de grave. Según el informe, cuanto más se prolongue la disputa por el tope de la deuda, mayor será el riesgo de que los inversionistas cuestionen el valor de los bonos soberanos estadounidenses como garantía.

Y esto último, subraya el WSJ, no es poco, ya que la deuda del Tesoro es la garantía tanto en el mercado de "repos bilaterales" de US$2,6 billones como en las operaciones de "repos tripartitos" de US$1,8 billones.

Ambos son pilares de la financiación de corto plazo de los bancos y su capacidad de canalizar dinero a la economía. En esa línea, recordó las consecuencias del colapso de Lehman: las transacciones financieras y el comercio mundial se paralizan porque las partes pierden la confianza en el otro.

El impacto de cualquier situación como esta podría ser amortiguado por medidas de rescate. Los operadores y los banqueros señalan que la Reserva Federal podría aliviar la falta de liquidez interviniendo en los mercados de repos o incluso comprando bonos del Tesoro impagos. Sin embargo, el banco central de EEUU ya dijo que no intervendrá.

"El mensaje de Wall Street a Washington es claro: a menos que haya un acuerdo duradero, todos emprenderemos un viaje en bus solo de ida a un lugar aterrador", puntualiza la prestigiosa publicación.