Pasaron de ser emprendimientos familiares a grandes organizaciones. (USI)
Pasaron de ser emprendimientos familiares a grandes organizaciones. (USI)

Dejar el stand en la galería o la tienda en la avenida por un espacio en un centro comercial representaba no solo una fuerte inversión, sino una transformación para las pequeñas empresas. Pero lo lograron. Hoy, estos negocios –algunos ya son medianos– cerrarán 2011 con un crecimiento en sus ventas de entre 15% y 20%, estima Gonzalo Ansola, presidente de la Asociación de Centros Comerciales del Perú.

"Pasaron de ser emprendimientos familiares a organizaciones con gerentes de línea y manuales de funciones", dice.

LOS PREFERIDOSDe acuerdo con Fernando Uehara, vicepresidente adjunto de Productos Empresariales del Banco HSBC, hay rubros cuyas ventas aumentaron más que las de los propios malls. Es el caso de las tiendas de ropa y las de calzado, que crecieron 30% y 25%, respectivamente. En entretenimiento, el avance fue de 15%; en comida, de 13%, y en cuidado personal (peluquerías, spa, masajes, manicure, etc.), de 8%.

El ejecutivo de esta entidad –que financia la incursión de las pyme en los malls– detalla que se necesita desde US$15 mil (un stand para masajes o para manicure) hasta US$300 mil (un restaurante). Para una juguería o un salón de belleza se requiere unos US$50 mil.

SE EXPANDENAnsola menciona algunos ejemplos que han tenido éxito. Chinawok es un fast food que ya está en la mayoría de malls del país y que ya tiene franquicias en el extranjero. En el rubro de ropa destacan las marcas Joaquim Miro, Dejavu y Bugui. Y, en joyería, Ilaria. Uehara comenta que desde 2010 hay empresas que han abierto entre tres y cuatro locales al año, pero hay negocios de comida que han instalado hasta 15 ubicaciones.