La tasa es la menor aplicada desde mayo del 2009. (Reuters)
La tasa es la menor aplicada desde mayo del 2009. (Reuters)

El Banco Central Europeo () aplicó hoy su receta de reducir intereses y aumentar la liquidez para salvar el euro, pero evitó dar el paso más osado que muchos expertos y políticos reclaman: expandir su programa para comprar deuda de países en crisis.

En su última sesión del año, que coincide con la de hoy y mañana en , el consejo de la entidad bajó por segundo mes consecutivo en 25 puntos básicos su principal tasa de interés hasta el 1,00%, su mínimo histórico.

"Las tensiones en los mercados financieros siguen lastrando la actividad económica en la Zona Euro y las perspectivas siguen dependiendo de una gran incertidumbre y considerables riesgos", dijo en Fráncfort el presidente del banco, , al explicar las medidas. El italiano ya se había estrenado en el cargo en noviembre con una sorpresiva rebaja de 25 puntos básicos en los tipos de interés.

El nuevo recorte aprobado hoy, previsto por los analistas, deja la principal tasa del banco en el mínimo histórico que había tocado en mayo de 2009 tras la crisis financiera desatada por la quiebra del banco estadounidense .

Intereses más bajos facilitan el crédito, lo que mejora el nivel de inversión y estimula la coyuntura. Al mismo tiempo, sin embargo, presionan al alza la inflación, actualmente por encima de los niveles recomendados por el BCE.

Además de la rebaja, Draghi anunció un paquete de medidas no ordinarias y por lo tanto transitorias para "garantizar un mejor acceso del sector bancario a la liquidez y mejorar el funcionamiento del mercado monetario europeo".

El nuevo paquete prevé dos operaciones de refinanciamiento para los bancos a un periodo un periodo inusualmente largo de tres años. Actualmente, el plazo es de un año.