Calificación de Glencore podría bajar si no vende Las Bambas (USI)
Calificación de Glencore podría bajar si no vende Las Bambas (USI)

La calificación crediticia de podría verse impactada si la empresa decide mantener el proyecto cuprífero en (Perú), según la agencia Investors Service.

"Una decisión de Glencore Xstrata de mantener el activo de Las Bambas podría fortalecer las perspectivas de crecimiento a largo plazo de la compañía, pero probablemente deje un espacio limitado para la actual calificación Baa2", comentó en un informe un analista senior de Moody's, Gianmarco Migliavacca.

Sin embargo, Moody's afirmó que el escenario más probable es que la compañía opte por la desinversión de Las Bambas y que la recaudación sea empleada para reducir deuda, entregar retornos a los inversores y utilizar colchones de dinero para el crecimiento futuro.

"(Esto) impulsaría una liquidez ya sólida y mejoraría su métrica en momentos en que están débilmente posicionados para la calificación Baa2", comentó Migliavacca.

EN PROCESOGlencore negocia, desde hace meses, la venta de Las Bambas con la compañía china Minmetals, un activo del que accedió a desprenderse para lograr que las autoridades regulatorias chinas aprobaran su adquisición de Xstrata el año pasado por US$46,000 millones.

Sin embargo, debido a que las partes aún no han podido alcanzar un acuerdo sobre el precio, comentaron fuentes cercanas a la negociación a Reuters.

Como condición impuesta por las autoridades chinas de libre competencia, Glencore tiene hasta septiembre para vender Las Bambas, una operación que podría generar entre US$5,000 millones a US$6,000 millones.

Alternativamente, al grupo se le solicitó vender uno de otros cuatro activos mineros que incluyen tres proyectos de cobre en su etapa inicial: Tampakan, Río Frieda y El Pachón, o la mina de oro y cobre Alumbrera en Argentina.

Glencore ya accedió a vender su participación mayoritaria en el proyecto del Río Frieda a PanAust Ltd, con sede en Australia.

No obstante, una demora en la venta de Las Bambas, un activo mucho mayor, podría irritar a China, el mayor consumidor mundial de cobre, afirman expertos de la industria.