(Luis Gonzales)
(Luis Gonzales)

Richard Abecasis rabecasis@peru21.com

El nuevo presidente de la Confiep, , propone proteger la inversión privada, destrabar la burocracia estatal y acelerar las inversiones en infraestructura para respaldar el crecimiento del país. Asimismo, critica la poca reacción que tiene el Estado ante los problemas sociales y económicos.

La Confiep ha recibido duras críticas en los últimos meses. ¿El cambio en la presidencia podría significar un relanzamiento de la institución?En realidad, no vamos a relanzarnos porque no nos consideramos una marca desprestigiada ni alejada de la realidad. Creo que la opinión pública tiene una opinión equivocada porque nos asocia con la defensa de pequeños intereses de grandes empresas, y eso no es verdad. Nosotros defendemos los mismos principios de 2.5 millones de empresarios. Por lo tanto, en adelante, vamos a tratar de comunicar mejor lo que hacemos.

Uno de los argumentos es que ejercen presión política…Nosotros queremos estar lo más lejos posible de la política, pero lo más cerca de los políticos, porque ellos son los que toman las decisiones y nos gusta estar atentos para presentar algunas propuestas. Pero, ojo, no nos gusta ser quejones, esa no es nuestra actitud. No nos interesa influir, sino que se le dé el peso a la Confiep porque representa al 80% de la economía nacional (2.5 millones de empresarios).

En su momento, el presidente Humala dijo que si los empresarios quieren gobernar, que presenten un candidato a las elecciones. ¿Cómo ha evolucionado la relación con el mandatario?No voy a emitir ningún juicio de valor para calificar al presidente Humala. El origen político e ideológico del mandatario le genera una natural, implícita e instintiva desconfianza y un escepticismo hacia los empresarios. Pero nosotros tampoco nos hemos preocupado por transmitirle la imagen de lo que verdaderamente somos: no somos corruptos, ni ladrones, ni ambiciosos, ni desalmados, ni egoístas…

Los empresarios desconfiaban también de Humala, sobre todo de los cambios que podría haber aplicado en la política económica…Mira, así como había una natural desconfianza del presidente hacia los empresarios, también había una buena parte de la opinión publica que desconfiaba del impacto de un gobierno con propuestas claramente contrarias al desarrollo económico. Ahora, estamos sorprendidos con el respeto que ha mostrado a la hoja de ruta, lo que ha significado la ruptura de ciertas desconfianzas. El Gobierno se ha dado cuenta de que sin la inversión y la empresa privada no hay forma de desarrollar, de dar más trabajo, de reducir la pobreza y de incluir a más peruanos en la senda del éxito.

¿Cuáles considera que deben ser las prioridades a corto plazo en materia económica?Creemos que son la promoción, el incentivo y la defensa de la inversión. Lo siguiente es destrabar al Estado, reducir los trámites y eliminar las trabas administrativas y el desarrollo de infraestructura a través de la asociación público-privada. El otro tema de mediano y largo plazo es la educación. Si no mejoramos ahora, en 10 años no vamos a poder competir en igualdad de condiciones con otros países.

O sea, ¿se debe bajar un poco los decibeles a los informes internacionales que destacan el avance del Perú y trabajar en temas más puntuales?Los informes internacionales son respecto del pasado y del presente. Nunca dan perspectivas a futuro. Te digo que si no se solucionan los puntos que te mencione hace un rato, vamos a tener graves problemas.

Precisamente, entre estos puntos mencionó al sector infraestructura. ¿El Gobierno viene teniendo problemas para poner en marcha a Proinversión?No hay mala intención del Gobierno, sino que, en parte, se debe al escepticismo y a la desconfianza hacia los empresarios. Nos preocupa mucho la lentitud y la falta de empoderamiento de Proinversión. Es un organismo sin norte, no tiene un programa ni procesos definidos. Esto nos preocupa, hay un descuido absoluto.

Una situación bastante peculiar viene sucediendo también con Sedapal. ¿Cree que debe pasar al sector privado?¡Es una vergüenza! Es el emblema más patético del rezago público en el Perú. Sedapal está igual que sus tuberías: rota y podrida. Se requiere un cambio dramático. El Gobierno debe darse cuenta de que necesita un apoyo privado de algún tipo, una asociación público-privada o una subconcesión. ¡Pero necesita algo ya!

A propósito, el Gobierno estaría pensando en regresar al sector privado con Petroperú, con Enapu…Ese sería un gravísimo error. Es moralmente inaceptable que se destine el dinero público para jugar Monopolio, allí donde el empresario debe arriesgar esas inversiones. Esos funcionarios públicos no pueden disponer del dinero de treinta millones de peruanos.

SABÍA QUE

- Reforma tributaria. "Nunca hubiéramos apoyado las facultades al Ejecutivo para aplicar reformas tributarias si nos hubieran dicho de qué se trataba", dijo el presidente de la Confiep.

- Pendiente. "Nos parece que son excesos discrecionales otorgados a la Sunat, que le hacen daño al país, y no es un tema cerrado aún", señaló.