La ‘cenicienta’ de la Copa se alista para el encuentro de hoy. (AFP)
La ‘cenicienta’ de la Copa se alista para el encuentro de hoy. (AFP)

protagonizarán en Belo Horizonte uno de los encuentros más peculiares de la de Brasil: un equipo amateur contra otro envuelto en polémica y .

Tahití, el campeón de Oceanía, es por lejos el equipo más débil del torneo, una selección compuesta casi en su totalidad por jugadores amateurs que apenas pueden creer lo que están viviendo. Mientras que Nigeria es una selección de nivel internacional que ya ha participado en cuatro mundiales de fútbol.

"Estamos aquí para representar a millones de jugadores amateurs e hinchas", dijo Eddy Etaeta, técnico del equipo oceánico. Su partido ante Nigeria se presenta como el menos complejo del torneo para Tahití, al que luego esperan España y Uruguay.

"Nuestra ambición más realista es poder pasar un tiempo sin que nos hagan un gol", admitió Etaeta que se adelantó una 'catástrofe' ante España. "¿Es necesario para el campeón mundial destruirnos con 20 goles y poner en ridículo al fútbol amateur? ¿Sería respetuoso? ¿Sería eso lindo? No lo creo", concluyó.

EL CUENTO DE HADASUbicado en el puesto 138 del ranking de la FIFA, proveniente de un remoto archipiélago con menos de 300,000 habitantes, Tahití representa a millones de personas en todo el mundo que juegan al fútbol por diversión y sueñan con compartir algún día un campo con superestrellas como Andrés Iniesta, Xavi Hernández o Iker Casillas.

"Es la primera vez que mis jugadores viajan en clase ejecutiva. Muchos no estuvieron nunca en otro continente ni saben lo que es hablar ante la prensa. Entonces les digo: 'Están viviendo ahora un cuento de hadas, pero no se mareen, porque esto luego termina'", dijo.

"Para nosotros esto es como una película. No hay un césped así donde estamos nosotros. Tenemos mar y playa, pero ningún buen campo de fútbol", agrega el DT que hoy pisará con su equipo el mítico estadio Maracaná.

Asimismo, contó que los entrenamientos de sus jugadores se enfocan en lo psicológico porque los realiza con grabaciones de ruido de gente: "Reproducir la atmósfera a través de altavoces, para que los muchachos puedan acostumbrarse al grito de 100 mil espectadores y no estén sobrepasados", contó.