El fútbol puede llegar a ser tirano. Un día estás en lo más alto, pero todo puede desaparecer en un pestañeo. Algo parecido le sucedió a , quien con 21 años parecía haber logrado todo lo que se había propuesto: debutar en la profesional, jugar en un equipo grande y defender los colores de su país. 

"Llegó un momento en que no me empezó a ir bien y esa línea ascendente se paró", aseveró en el 2014 el futbolista a Portafolio de 'El Comercio'.

Con casi dos metros, el defensor central parecía un buen prospecto a futuro. En ese sentido, no perdió el tiempo y se hizo de sus servicios para la temporada 2010, dejando al Bolognesi de Tacna, club que le permitió jugar por la selección sub-20.

Carlos Galván y John Galliquio (baluartes de aquella 'U' imbatible del 2009) eran los pilares de la defensa crema, nombres que pesaban para la hinchada, la cual terminó por sepultar a Zela por algunos errores puntuales (un par de autogoles y expulsiones).

"Creo que cargarle la responsabilidad a un chico de 21 años fue mezquino. Habían referentes que pudieron dar el pecho más que yo, pero las circunstancias apuntaron hacia mí.", señaló.

La presión y las críticas hicieron que Adrián tomara una decisión radical: dejar la pelota por los diamantes. El defensa se animó a estudiar gemología, la ciencia de las piedras preciosas.

Zela cambió los entrenamientos por los estudios de química y física en el Gemological Institute of America (California). Su padre, Gerardo Zela, fue uno de los pioneros en ejercer esta carrera en el Perú, pues no existe una casa de estudios que la enseñe. 

Metido en el negocio familiar, la mente de Adrián no podía alejarse de balón. Por ello, en el 2013 jugó la Copa Perú por Lima Cricket y San Lorenzo Porococha

Al año siguiente, firmó con el para disputar la Segunda División, equipo con el logró el ascenso y se consolidó como titular indiscutible.

Actualmente, Zela es uno de los centrales más regulares del fútbol peruanos y es indiscutible en el esquema de un 'Muni' que suele luchar por el campeonato nacional.

Esto hizo que Ricardo Gareca, técnico de la  —ante la lesión de Miguel Araujo— lo considerara para los partidos de repechaje ante Nueva Zelanda.

Finalmente, Zela sustituyó a Christian Cueva en los últimos minutos del duelo de vuelta en el Nacional y terminó colaborando para que el marcador terminara 2-0, resultado que clasificó a Perú al Mundial Rusia 2018. Todo a base de esfuerzo, dedicación y trabajo.