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Sandy Dorador: "Gareca ha cambiado la mentalidad del futbolista peruano"

“Mi primer sueldo fue de 20 soles por partido. Con esa platita, ayudaba a mi mamá. A los 13 años me convocaron a la Selección Peruana Sub 20 , entre 100 preseleccionadas. En Chile me eligieron capitana y, con un golazo mío de palomita, le ganamos a Uruguay”.

Mijail Palacios

El fútbol no es solo cosa de hombres. Frente a dos cerros que parecen tribunas, están la casa de Sandy Dorador y la canchita de fulbito del barrio, en San Martín de Porres . Ella vive el fútbol a tiempo completo. Ha sido capitana en la selección peruana femenina , pero también juega en torneos menores, donde puede llegar a jugar hasta cinco veces un fin de semana. Lleva el 7 en la camiseta, se mueve en la delantera, pero también en la volante e, incluso, tiene marca, asegura. A sus 28 años, anhela tener otro hijo y ser entrenadora de fútbol. Nos recibe vestida de rojo y blanco, en la puerta de su casa, y nos invita a pasar a la canchita de fulbito para esta entrevista.

¿Por qué elige el fútbol?
Desde niña me gustaba. En mi barrio, veía que mis hermanos jugaban y yo también quería hacerlo. Tenía 6 años. Al comienzo me hacían jugar de ‘camote’, hasta que empezaba a marcar la diferencia.

¿Fue difícil ser mujer en medio de un deporte dominado por los hombres?
Antes no era muy común ver jugar fútbol a una mujer. A tal punto que mis hermanos ya no querían que juegue. Tal vez porque jugaba más que ellos (risas). Había discriminación porque se decía que una mujer que jugaba fútbol era “machona” o “marimacha”. Mis hermanos se molestaban. Aunque hoy es distinto.

¿En qué momento deja las pichangas y se entrega al fútbol por completo?
Por una amiga llegué a los campeonatos de barrio. El equipo adonde me llevó era de los mejores. Me probaron y, a la vez, fue mi primer partido de mujeres. Jugué de delantera. Fue emocionante. Encima, metí gol.

¿Y solo se ha dedicado a este deporte?
Sí. Después de que me probaron en ese equipo, ya me llevaban a otros clubes. Mi primer sueldo fue de 20 soles por partido. En un fin de semana jugaba hasta cinco partidos. Era el año 2006. Con esa platita, ayudaba a mi mamá, porque hemos sido de familia muy humilde. Todo el dinero que entraba era para la casa. Hasta que me probé en el equipo de fútbol de la Universidad Católica. Metí un gol, di pases gol y me quedé. Ya tenía 13 años y me convocaron a la selección peruana Sub 20. Hicieron una convocatoria de 100 personas; de ellas, tenían que quedar 18. En esa época no tenía ni para el pasaje y debía ir constantemente a la Videna para las pruebas. Un vecino me prestaba plata. Y, gracias a Dios, fui seleccionada y viajamos a Chile. Siempre voy a recordar que mi primer partido internacional fue el día de mi cumpleaños. Me eligieron de capitana y, con un golazo mío de palomita, le ganamos a Uruguay. Desde entonces, no dejé de estar en una selección hasta el día de hoy.

¿Actualmente, solo vive del fútbol?
Así es, y estudio para entrenadora de futsal, en un curso FIFA. Además, tengo un hijo de 10 años. Lo tuve de chiquilla.

¿Esa circunstancia no la frenó en la decisión de apostar por el fútbol?
Salí embarazada a los 17 años. En mi mejor momento. Jugué hasta los cuatro meses de embarazo y tuve que parar. Me hicieron cesárea y al mes, volví a las canchas.

Si en sus inicios cobraba 20 soles por partido, ¿hoy qué tanto ha mejorado la situación económica?
Hoy puedo llegar a cobrar hasta 450 soles por partido. El sábado, por ejemplo, tuve tres partidos: dos en La Molina y en la noche jugué en la Liga Fútbol 7. Entre sábado y domingo puedo llegar a jugar hasta cinco partidos.

¿Cómo estamos en el fútbol femenino en el Perú?
Nos falta apoyo. Hay muchas chicas que juegan muy bien. Hay una liga que funciona como la Copa Perú, pero está medio desordenada. Sé que al próximo año será obligatorio que los equipos profesionales tengan un equipo de fútbol femenino. Y también es una buena noticia que la Federación Peruana de Fútbol ahora maneje las riendas de este deporte.

¿Qué sabor le deja la actuación de Perú en el Mundial?
Un sabor amargo porque tranquilamente pudimos haber pasado a la siguiente ronda. Hay juego y buenos jugadores. Claro, falta el gol. Esperé más de Guerrero, creo que la ansiedad de querer hacer las cosas bien lo mató. Teníamos equipo para llegar a los octavos.

¿Cree que Gareca siga?
Lo veo difícil. Ha logrado muchas cosas con nosotros y de repente Argentina se lo lleva. Ha cambiado la mentalidad del futbolista peruano.

¿Qué espera del partido de mañana contra Australia?
Deben jugar con todo el equipo titular y ganar, sobre todo por la hinchada incondicional que ha llegado a Rusia. La mayoría en esta selección tiene futuro y tenemos buen equipo para las eliminatorias de Qatar 2022.

¿Quién es su referente?
Soy hincha de Alianza Lima y llevo la número siete en la espalda por Marko Ciurlizza. Y en el extranjero es Ronaldinho. También soy muy hincha de Messi, a pesar de todo...

¿Qué ha pasado con Messi?
No sé, a mi chato lo veo... No sé cómo explicarlo.

¿Lo acusan de pecho frío?
A pesar de que es un gran jugador, sí creo que es pecho frío. No le siento ese dolor de un jugador que pierde el partido.

¿Cómo se ve a los 40 años, que es cuando ya la mayoría de jugadores han colgado los chimpunes?
No quiero que pase el tiempo. Al próximo año quiero tener mi segundo hijo o hija. Me gustaría dirigir a la selección femenina.

¿Su familia qué le dice ahora ante los logros alcanzados?
Sin mi madre, no hubiera podido lograr el nombre que tengo en el fútbol femenino. Me llevaba a los entrenamientos. Nunca tuve el cariño de un padre y no lo necesité porque mi mamá llenó ese vacío. Cuando meto un gol, pienso en mi hijo, mi madre y mi familia.

AUTOFICHA

- “Tengo 28 años de edad. Somos 10 hermanos, de los cuales cuatro son mujeres y seis hombres. Pero yo soy la única que se ha dedicado al fútbol. En futsal he sido parte del club JC y ahora pertenezco a la Municipalidad de San Borja. En fútbol juego para JC y antes lo hice con Sporting Cristal”.

- “Martes y jueves entreno con mis equipos y los viernes con la selección de futsal. Y para noviembre se viene la Copa Libertadores de fútbol femenino. Este deporte es mi vida. No le encuentro sentido a otro deporte. Después de mi hijo, el fútbol es mi otra pasión”.

- “A mi hijo le gusta el fútbol, pero no quisiera que se dedique a este deporte, porque hay mucha competencia entre hombres, el nivel es muy alto. Que estudie, mejor. Aunque tiene una buena patada, parece mayor y me emociona verlo jugar. Bueno, lo que él decida hacer lo apoyaré”.

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