El sonido que aturde se pierde en la lejanía. Desaparece en la siguiente curva y se despide para inmediatamente volver. No podías girar, no podías cerrar los ojos porque te lo perdías. Por un momento te imaginaste en el Gran Premio de Mónaco y fuiste feliz. Todo eso generó el RB7 del Team Red Bull Racing, que estampó su huella en el asfalto del Paseo de los Héroes Navales, en el , ante miles de espectadores.

El auto de , cuatro veces campeón del mundo y conducido por el español Carlos Sainz Jr., que participa en el actual mundial, hizo un show espectacular, dividido en cuatro partes, y mostró su potencia, la misma que supera los 320 kilómetros por hora, con una aceleración de 0 a 100 en solo 1.7 segundos.

Todo empezó minutos antes de las 3 p.m. con el sol de otoño y 24 grados de temperatura. "Hola, Perú, soy Carlos Sainz. ¿Están preparados para vivir esto?", preguntó el piloto de 20 años y que, desde los nueve, quería llegar a la F1. La gente le contestó con aplausos, con familias enteras que levantaban las manos saludando el paso del bólido que, con su velocidad, hizo casi imposible el 'selfie' o la mejor foto. Niños con banderas, chicos con la novia, periodistas asombrados; eso se vivió en las casi dos horas que duró el espectáculo, el mismo que rememoró el del 2009 que nos regaló David Coulthard.

El RB7 partió de la plaza Grau, allí donde las coasters y los micros dominan y los malabaristas buscan dinero. Luego, continuó por el frontis de Palacio de Justicia, giró para el Centro Cívico, despertó con el sonido a las parejas del Hotel Sheraton y volvió a 'boxes' luego de cinco o más vueltas para ser revisado por ocho ingenieros y darles espacio a los autos del TC 2000, un par de pintorescos mototaxis y autos clásicos y de lujo que completaron la jornada.

Al caer la tarde, el rugido se fue. Se perdió para, quizás, volver.

DATOS

  • El auto de la escudería Red Bull recorrió un circuito de aproximadamente 1,200 metros, con rectas de 300 metros.
  • Carlos Sainz Jr. correrá el próximo Gran Premio de F1 en Montreal (Canadá).

Por: Carlos Bernuy (cbernuy@peru21.com)