y Mery Perelló se dieron en Sa Fortaleza de Mallorca, en España. El famoso tenista español decidió celebrar su boda en la más absoluta intimidad delante de 350 amigos.

Todo se inicio a partir del mediodía, cuando los invitados empezaban a aparecer en la referida fortaleza. Todos los asistentes llegaban en autobuses, menos Don Juan Carlos y Doña Sofía, quienes arribaron en coche.

Fue el cura y amigo personal de la familia de Nadal, Tomeu Catalán, quien casó a la pareja una hora después de lo previsto, a la 1:30 de la tarde. Se trató de una ceremonia sencilla tal y como solicitaron los novios al sacerdote.

Nadal lució un traje para casarse de Brunello Cucinelli, firma especializada en hacer trajes a mano. Mery Perelló vistió un Rosa Clará, dos creaciones que la diseñadora hizo especialmente para ella. El primer traje que engalanó a la novia fue un diseño de escote caja y manga larga de encaje francés inspirado en el movimiento Art Decó y el segundo, que se puso para la comida y el baile, fue un look también clásico con escote en pico y de encaje.

El exquisito menú de la boda estuvo a cargo de la chef Maca de Castro, una referente de la gastronomía de Mallorca. La profesional de la gastronomía, amiga personal de la personal de la pareja, señaló que “lo daría todo” en el día más especial de la pareja. Previo al banquete, el cóctel corrió a cargo de una barra de Tatel, el restaurante del que Nadal es socio con Cristiano y Enrique Iglesias.

No solo sus amigos personales acompañaron a Nadal en su boda, sino también su familia deportiva como Carlos Costa, su agente desde que tenía 14 años; Ángel Ruiz-Cotorro, su doctor; Rafael Maymó, su fisioterapeuta; Joan Forcadés, su preparador físico, Tomeu Salva, entrenador de la Academia.

La fiesta fue hasta altas horas de la madrugada tal y como era el deseo de los novios. Además, sus invitados recibieron una nota de los novios en donde les pidió la más absoluta privacidad dejando sus móviles fuera de la fiesta. “Os recordamos que nos gustaría que disfrutarais de nuestra boda y que fuera en la más estricta intimidad. Cuando lleguéis encontraréis un casillero para que podáis dejar los móviles. Muchas gracias: Maria Francisca y Rafael”.

Sin duda, un día lleno de emociones emociones y recuerdos que los novios y sus invitados llevarán en corazón por siempre.


TAGS RELACIONADOS