Con su clásico humor, el actor británico Rowan Atkinson se robó el show en la con su personaje Mr. Bean.

Él apareció junto a la Orquesta Sinfónica de Londres mientras estos tocaban el tema central de la película Carros de Fuego, ambientada en los Juegos Olímpicos de París 1924.

La hilarante actuación de Atkinson culminó con la ovación del público en el Estadio Olímpico.