Javier Mascherano y el Barcelona nos enseñan que hay una diferencia clara entre insultos. (Reuters)
Javier Mascherano y el Barcelona nos enseñan que hay una diferencia clara entre insultos. (Reuters)

Pocas veces el fútbol permite el debate de lisuras. Ojo, no se malinterprete: el deporte rey está sazonado de improperios, proferidos por jugadores, técnicos, hinchas y — quizá — algún árbitro frustrado. Pero ninguno de ellos se sienta a analizar una mentada de madre como está haciendo el Barcelona en estos momentos.

"¡La concha de tu madre!" le gritó Javier Mascherano a un asistente de línea en el partido que jugaron el Eibar y el Barcelona el pasado domingo. La lisura le costó una tarjeta roja en el minuto 83.

La gracia, a la que el DT del 'Barza' se refirió como "expresión argentina", podría traducirse en cuatro partidos de sanción a Mascherano, haciendo que se pierda el clásico contra el Real Madrid.

Pero podría haber una solución.

¿MADRE O HERMANA?Resulta que Carlos del Cerro Grande, quien fue el árbitro del partido, anotó en su acta que Mascherano se dirigió despectivamente a uno de sus asistentes tras gritarle "la concha de tu madre".

Sin embargo, esa misma noche, TVE transmitía imágenes en las que se veía y escuchaba — claramente y bien pronunciado — que el jugador en realidad decía "la concha de tu hermana". En los detalles está lo importante:

Además de eso, hay que agregar que el acta del partido recién fue entregada cuatro horas después de que este culminara. Según el árbitro, tuvo problemas técnicos para hacerlo. No obstante, la variante del insulto y la demora permiten insinuar que hay un defecto de forma que podría librar a Mascherano de la sanción.

Albert Soler, director de deportes profesionales del Barcelona precisó esto:

"Lo que dijo Mascherano no es lo que se refleja en el acta. Es parecido, pero hay una diferencia familiar en la expresión, y el documento podría ser invalidado".

Esa es la estrategia del departamento jurídico de los azulgranas: presentar alegatos y agotar todas las instancias para evitar el castigo sobre el volante.

¿Y AHORA?Ya existe precedente en el rubro de las sanciones por mentadas de madre. En mayo del 2013 el uruguayo Damián Suárez (ahora lateral del Getafe), tras "derribar a un adversario impidiendo una manifiesta ocasión de gol", fue expulsado y le regaló un sonoro "concha de tu madre" al árbitro.

No contento con eso, Suárez también le tiró una bofetada — igual de sonora — a un jugador del equipo contrario mientras se iba del campo. Todo eso le valió una suspensión de siete partidos, dos de los cuales fueron por el cargo de "actitudes de menosprecio" (o sea, la mentada).

Por su parte, Gerard Piqué también fue sancionado con cuatro partidos luego que le regalara una variante del insulto ("me cago en tu puta madre") a un árbitro asistente en la vuelta de la Supercopa de España. Es decir, hay jurisprudencia.

El artículo 117 del Código Disciplinario del Comité de Competición de la Liga Española estipula sanciones de entre dos a tres partidos bajo la falta de 'menosprecio'.

Sin embargo, si legalmente se logra reducir la sanción, se trataría de una infracción leve porque lo que el castigo solo aplicaría a la competición en la que se cometió la falta (o sea, en la misma Liga).

"Tenemos que defender nuestro jugador, él dice que no tuvo intención de insultar. Creo que fue una reacción más de rabia que de insulto", dijo Jordi Mestre, vicepresidente del Área Deportiva del Barcelona.