(Reuters)
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El boxeador mexicano Julio César Chávez Jr. aseguró que no es un drogadicto y rechazó la exigencia del Consejo Mundial de Boxeo de al dar en una prueba tras perder el título mediano ante el argentino Sergio 'Maravilla' Martínez, el pasado 15 de setiembre.

"Una persona que va a un centro de rehabilitación es porque tiene problema con las drogas y yo soy una persona limpia. No apruebo lo que dijo el CMB. Un centro de rehabilitación es para drogadictos y yo no lo soy", dijo el púgil en una entrevista a la cadena ESPN.

El CMB suspendió indefinidamente al azteca el pasado miércoles y lo conminó a someterse a un tratamiento de rehabilitación, advirtiéndole que la medida dejará de tener efecto cuando el centro que trate la supuesta adicción presente un informe que avale su total recuperación. Además, lo multó con 20 mil dólares.

Chávez Jr. aseguró que, a pesar de que en su casa creció viendo las adicciones de su progenitor, Julio César Chávez, al alcohol y las drogas, él jamás ha fumado siquiera un cigarro de marihuana.

"Yo no puedo hacer lo mismo que hizo mi padre porque sufrí mucho. Eso me afectó mucho psicológicamente", reconoció.

El peleador atribuyó a un medicamento contra el insomnio y los nervios su positivo por marihuana. Confirmó que antes del combate dejo de tomar el producto.

"Si di positivo en el antidoping fue porque desde hace años tengo problemas de insomnio; entonces el médico que me atendía me recetó unas gotas que contienen cannabis", aseguró.

"Pensaba que ya no iba a dar positivo, pero como también estaba sometido a una dieta rigurosa, en esas condiciones sí aparece la cannabis en el antidoping", apuntó.

Pese a las sanciones recibidas, el mexicano asegura que en estos momentos ha asimilado algunas lecciones que le ayudarán cuando regrese a pelear.

"Tengo muchísima hambre de volver, todo esto ha sido para mi bien", afirmó y dijo que ya piensa en tomar el desquite ante 'Maravilla' Martínez. "Quiero la revancha, creo que me la merezco. Sé que le puedo ganar", puntualizó.