Son pocos los futbolistas como Renato Gaúcho. Las victorias que ha alcanzado en su carrera le merecen ser uno de los grandes ídolos que tiene en estos momentos. 

Este miércoles, Gaúcho saboreó (otra vez) lo que es ganar una siendo director técnico del . En 1983, hizo lo mismo, pero era el delantero de este cuadro brasileño.

Gracias a su visión y táctica de juego, Gaúcho dirigió al Gremio en todo este proceso y lo plasmó en los dos encuentros de ida y vuelta que jugó contra el de Argentina.

La primera final jugada en su tierra la ganó 1-0 y la segunda final definitoria se impuso 2-1 ante el cuadro argentino. La victoria y el triunfo le cayeron como anillo al dedo.

"Como entrenador, no sólo ha logrado garantizarse el pedestal definitivo en Porto Alegre al darle el tricampeonato continental a Gremio, sino que acaba de convertirse en el primer brasileño —y el octavo en el continente— en ganar la Copa Libertadores como jugador y técnico", cita Reuters.

Al término de esta hazaña, Renato Gaúcho calificó a sus jugadores como "guerreros". 

"Estoy muy feliz. El triunfo fue colectivo no personal, de ningún jugador. Hicimos un gran primer tiempo y estuvimos ordenados en el segundo. Es un momento maravilloso. Los jugadores son verdaderos guerreros", señaló en la rueda de prensa.