recuperó la indomable garra y estilo defensivo que lo llevó a obtener el campeonato continental en 2004 y derrotó a 1-0, que encabezaba al Grupo A de la antes del inicio de su última fecha.

El capitán griego Giorgos Karagounis marcó el tanto del triunfo y de la clasificación a los 47'. Los helénicos supieron controlar el resto del partido ante un conjunto ruso sin puntería.

Las calles de Varsovia estaban en calma antes del partido, cuatro días después de violentos enfrentamientos entre hinchas rusos y polacos.