Tras el asesinato del joven Oyarce, el 24 de setiembre del 2011, su padre creó el proyecto Esperanza que, a través de charlas y talleres de sensibilización, busca frenar la ola de violencia que se vive dentro de las barras bravas del fútbol peruano
Tras el asesinato del joven Oyarce, el 24 de setiembre del 2011, su padre creó el proyecto Esperanza que, a través de charlas y talleres de sensibilización, busca frenar la ola de violencia que se vive dentro de las barras bravas del fútbol peruano

Luego de ocho años de su fallecimiento, recuerda a su hijo, hincha aliancista que perdió la vida tras ser lanzado desde un palco por barristas de Universitario. Por intermedio de su cuenta de Facebook, el hombre rindió un homenaje a Walter —llevaba su mismo nombre— y señaló que su muerte ha cobrado valor en la lucha por cambiar la vida de muchos jóvenes barristas.

“Hoy se cumplen 8 años del asesinato, y no tengo dudas que su muerte ha cobrado valor, pues son muchos los jóvenes que en su memoria han cambiado sus vidas, algo que sin duda es mérito de ellos mismos”, escribió esta mañana.

En su reciente publicación en redes sociales, Oyarce Delgado recordó la valentía de su hijo, quien se enfrentó a barristas violentos que intentaron agredir a mujeres y niños.

“En el momento de su asesinato, Walter tuvo tiempo para alejarse de la zona de peligro, sin duda si lo hubiera hecho hoy estaría vivo. Sin embargo, él decidió algo diferente: enfrentar el ataque, pues en peligro estaban casi 10 mujeres y niños”, precisó.

Pese a que llora casi todas mañanas al saludar la foto de su hijo fallecido, Oyarce Delgado confiesa que se considera un “hombre feliz” porque tiene “una familia maravillosa, una mujer extraordinaria, unos amigos increíbles y muchos sobrinos que son como mis hijos”.

“Hijo querido, sabes que te quiero cada día más, sabes que eres mi inspiración y mi motivo de vida, un día como hoy me privaron de tus abrazos y besos… pero nunca podrán quitarme el recuerdo de tu alma alegre y generosa (...) La gente que te conoció sabe que no miento”, concluyó.

Tras el asesinato del joven Oyarce, el 24 de setiembre del 2011, su padre creó el proyecto Esperanza que, a través de charlas y talleres de sensibilización, busca frenar la ola de violencia que se vive dentro de las barras bravas del fútbol peruano