Delantera contundente. El ganó la Copa de Italia al derrotar 3-1 a la , con un doblete de Lorenzo Insigne, en un partido que se retrasó 45 minutos, tras serios incidentes fuera del estadio, que causaron tres heridos por disparos, uno de ellos grave.

El conjunto entrenado por el español logró de esta forma su quinta Copa de Italia, en un palmarés en el que cuenta además dos campeonatos de Serie A y asegura su participación en la próxima edición de la .

Nápoles se puso de inmediato 2-0, tras los goles de Insigne en los minutos 11 y 16, aunque Fiorentina redujo diferencias con un potente disparo de Juan Vargas (27') quien empalmó en primera un balón y generó mayor emoción al encuentro. Pero, en los minutos de descuento, Nápoles volvió a golpear a través del belga Dries Mertens (90+3).

El Nápoles jugó con diez los últimos once minutos, al recibir la segunda tarjeta amarilla el centrocampista suizo Gokhan Imler, por una entrada por detrás al esloveno Josip Ilicic.

DISTURBIOSLa final había comenzado con 45 minutos de retraso tras incidentes en los alrededores del Estadio Olímpico de Roma, donde tres hinchas del Nápoles resultaron heridos de bala.

Uno de los tres heridos, de 30 años, estaría grave, mientras que los otros dos tenían heridas más leves, aunque fueron también hospitalizados.

El capitán del Nápoles, el eslovaco Marek Hamsik, se acercó a hablar con los "capi" (jefes) ultras cerca de la tribuna, para, según varios medios italianos, transmitir el mensaje de que los 'tifosi' rivales no eran responsables del incidente, como lo explicó la policía.

La prefectura de Roma señaló en un comunicado que "por el momento la agresión causó tres heridos no parece estar ligada a los enfrentamientos entre tifosi".