Uno de los heridos de bala se debate entre la vida y la muerte. (EFE)
Uno de los heridos de bala se debate entre la vida y la muerte. (EFE)

AFPUno de los delincuentes que protagonizó la donde se jugó la final de la copa italiana entre y Nápoles, fue detenido por la policía de ese país.

Se trata de Daniele De Santis (48) quien está acusado de "intento de homicidio" tras haber disparado a seguidores napolitanos. Este hincha, identificado como un 'ultra' de la Roma, equipo que no participaba en la final, se encuentra hospitalizado por una fractura en una pierna, que habría sufrido tras ser apaleado después de su acción, según el diario italiano La Gazzetta dello Sport.

Tres seguidores del Nápoles fueron heridos de bala y uno de ellos, Ciro Esposito (30), se encuentra en estado grave, con un pulmón perforado por una bala que acabó alojándose en su columna vertebral. Su estado es "crítico", según una fuente médica citada este domingo por la prensa italiana.

Los seguidores napolitanos presentes en la tribuna norte se manifestaron contra la disputa de la final, lanzando bengalas y bombas agrícolas al césped e hiriendo a un bombero.

Estos incidentes motivaron un aplazamiento de 45 minutos en el inicio del encuentro, tras la mediación de las autoridades.

El malestar por los hechos de violencia fueron condenados por ambos equipos.

"¿Por qué el ministerio del Interior no es capaz de organizar un partido de fútbol, algo que debería ser un juego de niños? No es un ultra el que decide si se debe jugar o no un partido. Creo que el encuentro se jugó porque no había otra opción", criticó el presidente del Nápoles Aurelio De Laurentiis.

"Desgraciadamente, el fútbol italiano es así", se limitó a comentar el entrenador de la Fiorentina Vincenzo Montella. "Algunos jugadores, incluso italianos, prefieren ir a jugar fuera como consecuencia de acontecimientos como estos", admitió.

Los disturbios volvieron a repetirse tras el pitido final. Seguidores napolitanos invadieron la cancha y la situación pudo degenerar cuando algunos de ellos fueron donde estaba la afición de la 'Fiore' para provocarla.

Un grupo de ultras 'viola' bajaron al terreno de juego, aunque volvieron rápidamente a la tribuna.