Con solo 16 años, la nadadora china Shiwen Ye consiguió batir el récord mundial de natación en 400 metros combinados en la categoría femenina y se llevó la medalla de oro en .

Ye superó la mejor marca mundial (4:29,45) establecida por la australiana Stephanie Rice en Pekín 2008, al marcar 4:28,43. En tanto, la estadounidense Elizabeth Beisel logró la plata con un tiempo de 4:31,27, mientras la china Xuanxu Li alcanzó el bronce al marcar 4:32.91.

En tanto, su compatriota Yang Sun se convirtió en el primer campeón olímpico de la natación masculina de su país, al adjudicarse la medalla de oro en la prueba de los 400 metros libres varonil y lo hizo con un nuevo récord olímpico, 03:40,14 en el Centro Acuático de Londres.

A pesar que los récords generalmente no duran demasiado en la natación, las marcas mundiales están cayendo desde que en 2010 se prohibieran los bañadores fabricados con derivados del poliuretano y se volviera a los textiles.

Desde entonces solo lo habían logrado el chino Sun Ya en los 1.500 metros libre y el estadounidense Ryan Lochte en los 200 estilos, ambos en los Mundiales de Shanghái 2011, en China.