Ahora que en el Perú se ha vuelto a hablar del tristemente célebre , a raíz de una que dictó un juez argentino contra el expresidente de facto Francisco Morales Bermúdez, otro hecho, esta vez deportivo y de ingrata recordación para los peruanos, ha sido vinculado con este tema.

Se trata del polémico partido que le permitió a la selección argentina acceder a la final de la Copa del Mundo de 1978. Sobre el resultado, 6-0 a favor de los anfitriones, se han tejido muchas versiones.

"El exsenador peruano Genaro Ledesma Izquieta declaró ante el juez argentino Norberto Oyarbide. Había sido secuestrado y trasladado a la Argentina junto a otras 12 personas. (Jorge Rafael) Videla había aceptado recibirlos como prisioneros de guerra a cambio del resultado", señala el diario "Tiempo Argentino".

"Videla necesitaba ese triunfo para limpiar la mala imagen de Argentina en el mundo", agrega el matutino. Según la declaración de Ledesma, el resultado de aquel partido fue producto de un pacto entre Morales Bemúdez y Videla en el marco de dicha operación, que era un instrumentó para asesinar y desaparecer a miles de opositores a las dictaduras de Argentina, Chile, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay.