Tony Succar: “No tengo mucho talento, pero nadie me gana en disciplina”

Trabajo 16 a 20 horas diarias, todos los días. No me acuesto sin terminar lo que tengo que hacer”, asegura.

Mijail Palacios

Jugaba fútbol y lo hacía de ‘10’. Su sueño era ese. Pero hoy juega en los escenarios, donde es una suerte de ‘10’: desde la percusión produce y dirige el proyecto que lleva su nombre: Tony Succar. “Me gusta la creación, hacer jugadas en la música”, subraya.

Nació en el Perú, en el 86. Tres años después su familia se fue a EE.UU. En casa siempre había un cajón, una batería, un bajo o una trompeta. A los 13 años, Tony comenzó tocando con la banda de sus padres, pero también cargaba equipos y conectaba cables. De noche tocaba y en la mañana entrenaba en un equipo de fútbol. Cinco años más tarde, ante la pregunta qué estudiar, tras intentar Ingeniería de Computación, su padre le propuso postular a una escuela de música. “Vieron talento en mí y me dieron una beca, pese a que era empírico”, explica. Así empezó su aventura.

Acabó Música y no sabía qué hacer. Era un percusionista peruano en medio del monopolio del prestigioso talento caribeño. “Este tipo no tiene clave”, decían sobre él. Hasta que le propusieron interpretar “Thriller”, de Michael Jackson, en una fiesta de Hallooween. Y lo hizo en salsa, a la gente le encantó y no pararon de llegar las versiones del intérprete de “Smooth Criminal”. Esa aventura que emprendió cobraba razón de ser y cambiaba su vida. Fue como un gol de media cancha.

Hoy alista un disco de temas propios, pero influenciado por el ‘Rey del Pop’. Y acaba de colaborar con Gian Marco en la canción “El ritmo de mi corazón”, donde también figura Christian Yaipén del Grupo 5. Esta entrevista la realizo bajo la atenta mirada de su padre, don Antonio Succar. “Logré que ellos sean profesionales y buenas personas. Él es un ejemplo de que sí se puede”, interviene y Tony lo mira chino de risa.

-¿Por qué tu familia dejó el Perú?
Mi papá decidió irse porque quería un futuro mejor para sus hijos, era como el sueño americano. Y teníamos la oportunidad porque mi abuela nació en California de pura casualidad ya que sus papás, que hacían zarzuela, estaban de gira. Mi padre era banquero y se fue a limpiar baños a Estados Unidos. Es el culpable de lo que he logrado.

-Pero primero fue el piano.
Sí. Comencé con música clásica, luego agarré más pasión por la percusión. Me pusieron una maestra, pero me guiaba por el oído y el sabor. Además, me gustaba jugar fútbol y no estudiaba.

Tony Succar: “No tengo mucho talento, pero nadie me gana en disciplina” (Juan Pone Valenzuela/GEC)

Tony Succar: “No tengo mucho talento, pero nadie me gana en disciplina” (Juan Pone Valenzuela/GEC)

Tony Succar: “No tengo mucho talento, pero nadie me gana en disciplina” (Juan Pone Valenzuela/GEC)

-¿Cómo sería una jugada maestra en la música?
Mi primo me dice: “Cuando tú tocas veo a Ronaldinho”. Será porque me gusta hacer paradas en seco, dinámicas, golpes donde no deben ir. En la música hago huachitas (risas).

-También se juega en pared con los músicos.
Exacto. Yo lo veo así. Soy amigo de Ronaldinho Gaúcho. En la música intento hacer lo que él hace con la pelota.

-E improvisas jugadas.
Hay una táctica y un orden, pero yo improviso bastante. En la música, como en el fútbol, tienes que entrenar mucho. Trabajo 16 a 20 horas diarias, todos los días. Cada canción debe ser un gol. Eso requiere bastante ensayo y, sobre todo, organización.

-¿Y el talento dónde queda?
Es relativo. No hay músico sin talento, pero no me considero una persona con mucho talento.

-¿Por qué lo dices?
Yo lo sé. Conozco mucha gente que tiene mil veces más talento que yo. Por ejemplo, no practican pero tocan buenísimo. Pero lo que tengo es una disciplina que nadie me puede ganar. Y eso viene de la cultura japonesa, y le doy gracias a mi mamá, porque ella me ha heredado todo eso. Tengo esa disciplina, no me acuesto sin terminar lo que tengo que hacer. Cuando la gente está durmiendo, yo estoy trabajando, practicando.

-Tienes la disciplina nikkei y la calle del peruano.
Y eso es una combinación letal. Si no fuese disciplinado, no estaría aquí contigo sino sería un músico más en Miami tocando por ahí.

-Llegaste a tocar con Tito Nieves, quien fue uno de los primeros a quien escribiste para que te dé una oportunidad.
Sí. Fue como un padrino en el proyecto de Michael Jackson, antes de eso nadie me conocía. Le escribí un mensaje y nunca me respondió. Pero uno de los ingenieros del estudio lo conocía y le propuso. Se enamoró de la canción. He aprendido que cuando una puerta se me cierra, es por algo positivo. Dios conmigo nunca falla.

-¿Qué crees que estás haciendo bien?
Soy una persona sincera con mi corazón. Vivo con pureza. No hago música para vender.

-¿Qué es lo más importante en la música?
Ser sincero. Tener un sentimiento original. Ser tú mismo y no intentar hacer más de lo mismo. No puede ser que hoy en día la música latina sea 99% urbana. ¿Qué está pasando? Todo el mundo quiere vender y ser famoso, todos quieren tener más seguidores en Instagram y aparentar que tienen mucho. Eso está supermal. Siempre tiene que haber un balance de géneros.

-Pero el reggaetón ha logrado lo que no hizo ningún género de esta parte del planeta.
Es que es muy fácil producir un reggaetón, es fácil de entender, tiene letras provocativas, los videos son muy atractivos. Más el poder de las redes.

-¿Esa no es una visión un poco conservadora?
Siempre hubo música rebelde, pero debe haber un respeto. Necesitamos juventud que haga lo opuesto. Es un balance.

-Quieres inclinar la balanza con tu música.
Exacto. Este nuevo disco que estoy haciendo tiene un poco de poesía y canciones muy frescas.

-¿Te han ofrecido hacer reggaetón?
Muchas veces y con mucho dinero. No he aceptado porque no soy yo. No estaría contento. Lo más importante es ser real. Y seré uno de los peruanos que están apostando por sacar nuestra cultura a adelante fuera del Perú.

AUTOFICHA

- “Soy Antonio Guillermo Succar Tayrako. Nací en Lima. La familia de mi mamá es de Chosica y cada vez que venimos nos vamos para allá. Tengo 32 años y me críe en Miami. El disco que alisto es la segunda producción oficial, pero he hecho muchas producciones para diferentes artistas”.

- “He tocado con músicos como Marc Anthony, Tito Nieves, Luis Enrique, Gilberto Santa Rosa. Pero ahora solo me dedico a Tony Succar. A veces salgo a tocar con Jon Secada, porque es buen amigo mío, y hace poco estuvimos en Aruba y la pasamos chévere”.

- “También lanzaré otro disco, que es un proyecto de jazz. Si Dios quiere, saldrá en noviembre. Pero el disco que alisto, donde Gian Marco cantará una canción de Michael Jackson en clave de landó, sale el 24 de mayo; casi todo es música original, pero con dos canciones de Michael Jackson”.

Ir a portada