La ciudad de la furia. Rasa interpretando esta canción en estudio. (Mario Zapata)
La ciudad de la furia. Rasa interpretando esta canción en estudio. (Mario Zapata)

A9/F# es la primera nota de "Un misil en mi placard", una de las canciones emblemáticas de la banda argentina. Esta nota, aunque se lea más como una fórmula química, es una de las tantas a las que están acostumbrados los fanáticos que tocan canciones de Soda Stereo, notas complejas que Miguel Samamé (43), vocalista de Rasa, banda tributo al trío de músicos gauchos, ha aprendido a dominar. "Era súper complicado intentar sacar los acordes, y me costó mucho pasar de ser segunda guitarra a ser cantante y guitarrista, y más aún porque se trataba de interpretar a Cerati", dice Samamé. Su voz es baja y muy calmada cuando habla. En algunos momentos, no logro escucharlo por el ruido de los autos que pasan por la calle donde tiene su estudio, donde conversamos. Cuando canta, su voz sufre una transformación. Él es el Gustavo Cerati peruano. "No he escuchado una voz parecida a la que tuvo Soda, por lo menos en Latinoamérica. Creo que lo mío tampoco se asemeja mucho. Tal vez es porque el público captura el sentimiento que hay al interpretar más que la voz", dice Samamé con la voz aún baja.

A los 13 años tocó por primera vez en público. Fue en el colegio e interpretó un tema de The Beatles. Tocó la batería. La música era una de las disciplinas que evitaban que Samamé fuera expulsado del colegio por problemas de conducta. El arte era lo único que lo salvaba. Siempre estaba presente en todos los recitales de la escuela. Su familia se dio cuenta de eso. El primer cassette original que tuvo fue uno de Soda Stereo. Fue un regalo de su madre por Navidad. Los escuchaba todos los días, eran parte de la banda sonora de su vida adolescente.

MÚSICOS DE 'RASA'Hoy, su banda, formada por Boris Lavado en bajo, Raúl Paredes en batería, Brian Flores en los teclados y él en guitarra y voz, es una de las mejores, si no la mejor, en tributos a Soda Stereo.

La banda llega a tocar los mínimos detalles de la música de Soda, desde los arpegios complejos de Cerati hasta los teclados configurados para cada canción. Hasta el más mínimo detalle. El bajo es un caso aparte: la presencia de este instrumento en Rasa tanto como en Soda Stereo es casi similar, y es ahí donde la experiencia se siente al máximo. Finalmente, una batería ochentera los convierte en un tributo fiel.

Al hablar de la muerte de Cerati, la voz de Samamé sigue baja. Me cuenta la conexión que tuvo con él hasta que partió y después de eso. Luego es momento de entrar al estudio a tocar. La batería marca. Uno, dos, tres, cuatro: su voz explota. Él es Gustavo Cerati.

Por Christian Saurré (christian.saurré@peru21.com)

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