"El próximo paso para Lima es un festival de la envergadura de Estéreo Picnic"

Entrevistamos a Philippe Siegenthaler, uno de los creadores del respetado festival colombiano Estéreo Picnic, que este año tendrá a los peruanos Dengue Dengue Dengue.

Estéreo Picnic

Festival Estéreo Picnic reúne a más de 50 propuestas musicales.

Festival Estéreo Picnic reúne a más de 50 propuestas musicales.

Estéreo Picnic

Mijail Palacios

En marzo de 2016 fue Kanaku y El Tigre y, este año, en el mismo mes, será Dengue Dengue Dengue el segundo artista peruano que pasará por el festival colombiano Estéreo Picnic, entre los más respetados de la región, que este año tendrá entre las cabezas de cartel a Gorillaz y The Killers. A propósito de ello, conversamos con Philippe Siegenthaler, uno de sus creadores, quien revela que evalúan la posibilidad de traer a Lima un encuentro de la magnitud del festival bogotano.

Estéreo Picnic tiene de pop, rock, tropical, electrónica y más. ¿Cómo se puede definir el festival?
Es complejo, pero lo calificaría como un festival de crossover alternativo. Desde la primera edición de 2010 ha sido un evento de corte, sobre todo, alternativo y que ha ido migrando en diferentes géneros, desde el primer Estéreo Picnic con Matisyahu y 2ManyDjs, encuentro del reggae con la electrónica. Siempre hubo cabida para el rock en español, como Caifanes, Calamaro. También hip hop. Hemos sido bastante multifacéticos.

Estéreo Picnic comenzó con fiestas en bares, adonde acudía a veces poca gente y con artistas no tan conocidos. ¿Por qué deciden apostar por este camino?
Dentro de la visión que teníamos era traer cultura musical a nuestra ciudad, compartir cosas que la gente no estaba consumiendo o no conocía. Así empezamos a hacer conciertos pequeños porque era la manera que teníamos de lograr hacer un show, también por la capacidad económica de entonces. Con el paso de los años, yendo a experimentar en Estados Unidos y Europa, comenzó a crecer en nosotros ese espíritu de soñar con un Estéreo Picnic. En Colombia el tema de los festivales no estaba tan arraigado. Teníamos el Rock al Parque, que es un bien público, evento gratuito. Y pensamos que Colombia también merecía un festival de carácter privado. Entonces, vimos que en el extranjero crecían mucho los festivales multiétnicos, multigénero y pensamos que podíamos hacer algo parecido en Colombia.

A veces un festival también tiene una suerte de labor pedagógica, sobre todo si se trata de uno que apuesta por lo nuevo. Deben casi ‘educar’ al público. ¿Cómo se logra eso?
Se logra con mucho aguante y amor por la música, y por querer mostrarle a la gente nuevos sonidos. Así, por ejemplo, a un concierto de Austin TV, que estaba revolucionando la escena mexicana, no metimos más de 25 personas pagadas. Pero todo eso fue parte de una apuesta de abrir el gusto de la gente a cosas diferentes. Tocó aguantar muchas derrotas. Pero también hubo triunfos impresionantes, como traer a Los Campesinos!, que agotamos boletería.

En Lima aún vivimos entre esa disyuntiva entre seguir apostando por lo masivo, lo seguro y creer en lo nuevo o no tan conocido. ¿Cómo lograr equilibrio o el punto de quiebre?
Es cuestión de tiempo. Lima está en un punto un poco anterior en el que está Bogotá. Pero sin duda alguna ha habido avances importantes. Hoy en día lentamente comienzan a tocar en Lima las bandas alternativas nuevas que, por ejemplo, llegan al Estéreo Picnic. Ya han tenido a Tame Impala, Capital Cities, Empire Of The Sun, Foals. Es cuestión de ir engranando el mercado. En términos clásicos, Lima está vendiendo mucho más que Bogotá con bandas legendarias. Es un mercado grande que está en desarrollo y la gente que está apostando por ese mundo tiene que aguantar y seguir andando, son apuestas a largo plazo.

¿Estéreo Picnic tiene la mira puesta en Lima?
Estéreo Picnic se ha convertido en un fenómeno cultural de región. Tenemos muchos visitantes de Ecuador, Perú, Venezuela y Panamá, e inclusive de Brasil, México, Costa Rica. Sabemos que hay interés de hacer el festival en esos países. Pero seguimos cultivando el Estéreo Picnic en Bogotá y no nos cerramos a las oportunidades que puedan aparecer en la región. Ahora, en Lima ya hemos hecho un evento, en marzo del año pasado, en paralelo al Estéreo Picnic con bandas del festival, donde presentamos a Bomba Estéreo, Sublime y Caribou (en Happy Ending). Y seguramente es una oportunidad para comenzar, más allá del Estéreo Picnic, a hacer cosas en Perú.

Entonces, Veltrac (productora que también organizó Happy Ending) es el socio estratégico de ustedes en Lima.
Llevamos haciendo conciertos hace más de 15 años y hemos conocido a varios actores limeños en el segmento alternativo que nos gusta a nosotros y en el último tiempo ha sido más constante con Veltrac, que ha logrado ir cultivando lo que nosotros en su momento estábamos cultivando en la parte alternativa.

¿Qué pasos debe dar Lima para estar al nivel que ha adquirido Bogotá?
Creo que el próximo paso es un festival de la envergadura de un Estéreo Picnic, de Fauna Primavera, que crezca desde lo orgánico, desde la parte alternativa, que en Lima ya está pasando, pues hay visitas de esas bandas que dominan el mercado alternativo mundial. El próximo paso, que no va a demorar mucho tiempo, es la apuesta en grande en hacer un festival local propio de esa escena.

¿Estamos hablando de un Esteréo Picnic en Lima?
Hemos tenido interés de productores peruanos de hacer Estéreo Picnic en Lima. Pero es algo que todavía estamos evaluando de manera profunda y no precipitada. Hay interés y hemos visitado Lima para conocer locaciones, porque los festivales dependen muchísimo de dónde se hagan. Eventos de esa envergadura sufren mucho al principio, no son eventos rentables ni en el año uno, dos, tres, sino son realmente apuestas a largo plazo.

Estéreo Picnic

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¿Cómo lograr cultivar público nuevo, para festivales del corte de Estéreo Picnic o Lollapalooza?
Parte del secreto y atractivo esencial de un festival va más allá del gusto musical de la gente. Tiene que ver mucho con la experiencia que se viva, lo que le aportes a la sensación de entretenimiento. Repito, es cuestión de tiempo. El Estéreo Picnic comenzó siendo de 1,500 personas y su crecimiento se apoyó mucho en esa primera experiencia. La gente que ha ido no quiere dejar de ir y el boca a boca de ese público hace que crezca exponencialmente. Hay mucha gente que va al festival simplemente por vivirlo, y una vez ahí conoce nuevas bandas, nuevos sonidos, lo que despierta su interés por otro tipo de música, que se va volviendo una bola de nieve a través de los años. Lima está agarrando buen ritmo. El tema no es que la gente no entienda la concepción de nueva música, sino es cómo podemos convencerlos, atraerlos a una experiencia diferente y que a través de esa experiencia empecemos a abrirle su gusto.

¿Cómo eligen a Dengue Dengue Dengue?
Con ellos llevamos muchos años trabajando. La primera vez que tocaron en Bogotá fue en un show que hicimos de música emergente, llamado Hermoso Ruido, donde comenzamos a conocer bandas que a futuro puedan crecer en la escena. Y que estén en un Estéreo Picnic es como una evolución natural. Seguramente van a ser uno de los atractivos latinoamericanos más importantes.

¿Cuál crees que es el rumbo de la música alternativa en Latinoamérica? ¿En qué tramo de la curva de crecimiento estamos?
Es un mercado en evolución, en desarrollo. Pero llevamos 20 años donde nos hemos ido asentando como mercado. Hay más oportunidades, más bandas pequeñas girando por Latinoamérica y afianzándose. Necesitamos seguir construyendo entre los diferentes países y gestores culturales. Es una industria en desarrollo, pero cada vez más fortalecida.

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