Jorge Luis Cerda es el impulsor de Plastifiguras. (Violeta Ayasta/GEC)
Jorge Luis Cerda es el impulsor de Plastifiguras. (Violeta Ayasta/GEC)

Jorge Luis cambió la intensidad y adrenalina del periodismo por un mundo colorido que hoy en día le da una mayor serenidad: el arte en plastilina. Tras su etapa como reportero de temas locales en un diario decidió meterse de lleno a lo que antes solo era una afición y ahora se ha convertido en su proyecto de vida: .

A través de sus talleres y cursos, el exhombre de prensa busca generar un impacto en sus alumnos y enseñarles que la plastilina es un mundo sin límites.

Jorge Luis Cerda es el impulsor de Plastifiguras. (Violeta Ayasta/GEC)
Jorge Luis Cerda es el impulsor de Plastifiguras. (Violeta Ayasta/GEC)

¿Cómo y cuándo nace la idea de crear este proyecto?

Todo nació en 2014 en una sala de redacción, fue en la época en la que trabajaba como redactor de un periódico. En esos momentos tenía el pasatiempo de trabajar figuras de plastilina y algunas de estas las coloqué en mi escritorio. A mis compañeros les llamó la atención y una colega me preguntó si podía hacerle un Gokú de plastilina. Lo hice y me encantó. Salió un pedido, luego otros más y, al final, me terminé enamorando de la paz que encontré en este arte. Me retiré del periodismo, porque todo en la vida tiene etapas. Aparecieron propuestas para dar talleres y así inició todo.

¿Recuerdas tu primer contacto con la plastilina?

Lo que más recuerdo fue que, cuando era niño, una vez a un juguete mío se le rompió el brazo. Me dio tanta pena que le hice una prótesis de plastilina. Años después, en la universidad, recuerdo que había sobrado plastilina de las maquetas de un trabajo e hice figuras de algunos profesores, mis amigos se quedaron sorprendidos por los detalles. Siempre hubo una predisposición por este tipo de arte, pero el proyecto fue lo que me permitió meterme de lleno.

Jorge Luis Cerda es el impulsor de Plastifiguras. (Violeta Ayasta/GEC)
Jorge Luis Cerda es el impulsor de Plastifiguras. (Violeta Ayasta/GEC)

¿Cuáles son los niveles de impacto que alcanza este tipo de arte plástico?

Más allá de hacer una bonita figura de plastilina, lo más gratificante es el efecto que puede tener en las personas, sobre todo en los niños. Hay pequeños muy tímidos o que no saben cómo expresarse. En el proceso de aprendizaje, la plastilina los ayuda a dejar de lado el egoísmo y a desarrollar su solidaridad. La plastilina sirve para que aprendan y exploren esos primeros valores. Esta forma de arte es una poderosa herramienta antiestrés y antidepresiva. También permite trabajar la concentración, la paciencia y el control de ansiedad. Estos últimos puntos han sido muy útiles durante la pandemia para alumnos de diferentes edades, ya sean adultos o niños.

¿Qué tanta diferencia hay entre el Jorge Luis periodista que estaba siempre detrás de la noticia y el Jorge Luis de ahora que impulsa estos talleres?

El estrés es parte del periodismo, pero uno lo va regulando. Como periodista, disfrutaba de la adrenalina de la profesión. Todo puede variar en cuestión de minutos o de un momento para otro. Siempre me he considerado una persona paciente, pero el arte en plastilina me ha dado mucho más paciencia y calma. Cuando trabajaba en prensa, tal vez era un poco más acelerado con algunas cosas. Ahora me tomo mi tiempo y eso me ayuda a tomar mejores decisiones.

Jorge Luis Cerda es el impulsor de Plastifiguras. (Violeta Ayasta/GEC)
Jorge Luis Cerda es el impulsor de Plastifiguras. (Violeta Ayasta/GEC)

Plastifiguras ya tiene algunos años, ¿qué es lo más gratificante que te ha dejado?

No solo es un emprendimiento, tiene un lado humano muy importante y eso es lo más valioso. Más allá de hacer una bonita figura o que te ayude con la motricidad de las manos y con el desarrollo de valores, es también el impacto que tiene en el alumno. El arte en plastilina ayuda a descubrir las capacidades o el potencial de niños introvertidos o con problemas para relacionarse. Muchas cosas se aprenden a través de esta linda afición. Hay niños que al principio no podían ni hacer una bola de plastilina. Pero fueron tantas sus ganas que al final pudieron hacer buenas figuras. Es gratificante ver eso. Así como pueden aprender a hacer un muñeco de plastilina, mis alumnos pueden hacer todo lo que se propongan. El mundo es suyo y esa es la idea del proyecto.

¿Qué es lo que significa el arte en plastilina para ti?

Es muy importante. La plastilina es un material que nos remonta a una etapa linda de nuestra vida: la niñez. Además, está al alcance de casi todos y la encuentras en la mayoría de las librerías. Es también un material muy amigable. Si la imaginación fuera algo tangible, sería plastilina. Uno se va enamorando de los colores y texturas. Con la plastilina, los niños se convierten en pequeños creadores. Es un mundo sin límites.

Algunas de las figuras que Jorge Luis enseña a hacer en sus talleres. (Violeta Ayasta/GEC)
Algunas de las figuras que Jorge Luis enseña a hacer en sus talleres. (Violeta Ayasta/GEC)
Algunas de las figuras que Jorge Luis enseña a hacer en sus talleres. (Violeta Ayasta/GEC)
Algunas de las figuras que Jorge Luis enseña a hacer en sus talleres. (Violeta Ayasta/GEC)

¿Tu experiencia en prensa te sirvió para dar a conocer tu proyecto?

Las redes sociales me han ayudado bastante a difundir el proyecto. Justamente, por haber sido periodista, tengo a otros colegas en mis redes y ellos se han interesado por mi historia. Me han llamado incluso compañeros que no conocía personalmente. Además, la divulgación de este arte ha permitido que más personas se dediquen a esto. Me parece genial porque la idea es revalorizar la plastilina y darle el valor que realmente merece. Más allá de la forma es el fondo.

¿Qué tanto afectó la pandemia a Plastifiguras?

Más allá del aspecto laboral, la pandemia me golpeó más en el tema personal, humano y familiar. Todo mi barrio estuvo muy afectado por el coronavirus. Tengo vecinos y familiares que se nos fueron. Eso fue lo más duro. En el otro plano, estuve viviendo de mis ahorros. En un momento determinado, tuve que tomar la decisión de reactivarme. Nadie estaba acostumbrado a las clases a través de videollamadas. Es complicado enseñarles a niños por intermedio de un monitor, sobre todo porque son inquietos por su misma naturaleza. Hubo muchos cambios en este camino, pero felizmente los talleres virtuales tuvieron acogida. Sin embargo, al principio, les enseñaba a mis alumnos uno por uno y era muy desgastante. Nos tardamos en acostumbrarnos, pero al final hicimos las clases virtuales grupales. Nos adaptamos a las circunstancias. Este 18 de diciembre estoy regresando a los talleres presenciales, con todos los protocolos de bioseguridad y gracias a la ayuda del Centro Cultural Británico.

AUTOFICHA:

-“Mi nombre es Jorge Luis Cerda Barzola y tengo 38 años. Nací en Ayacucho, pero mi barrio es San Martín de Porres. Soy egresado de la carrera de Comunicación Social de la UNMSM. Ejercí la profesión de periodista por varios años. Me dedico actualmente al arte en plastilina dando talleres y cursos”.

-“En mi tiempo libre me gustaba mucho pasear. Sin embargo, en tiempos de pandemia, cambiaron muchas cosas, sobre todo por las restricciones y el aumento de la inseguridad ciudadana. También me gusta mucho jugar fútbol con mis amigos y soy muy fanático de la selección peruana. Tuve la oportunidad de entregarle a mi ídolo Ronaldinho una figura de plastilina de él mismo”.

-“He trabajado talleres y cursos con el Ministerio de Cultura y Educación, diferentes municipios y empresas privadas”.

TENGA EN CUENTA:

-Para consultar sobre los talleres y cursos de Plastifiguras, puede consultar a través de WhatsApp al 941 748 141 o al 990 203 717.

-Este verano, Jorge Luis Cerda dictará talleres virtuales y presenciales para niños desde 7 años.

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