El escritor arequipeño Pedro Cateriano Delgado se cultivó desde muy joven de la letras peruanas. (Foto: Petroperú)
El escritor arequipeño Pedro Cateriano Delgado se cultivó desde muy joven de la letras peruanas. (Foto: Petroperú)

Copé, este brevísimo vocablo de origen tallán que quiere decir brea, se convirtió desde hace 42 años en el nombre de premio más importante de la literatura peruana.

Fue en 1979 cuando Pedro Cateriano Delgado, poeta arequipeño y relacionista público de en aquel momento, gestionó la creación del primer tras convencer a los funcionarios de esta empresa petrolera que en ese entonces cumplía 10 años.

La gesta

“Comenzaría subrayando que Pedro Cateriano Delgado es una persona que tiene una vocación literaria muy interesante desde muy joven. Tiene varios poemarios publicados de calidad. Pertenece a la generación del 50 y en las últimas décadas ha escrito varias obras teatrales”, nos dice el crítico literario , miembro del primer jurado que tuvo el Copé y de consecuentes.

MIRA: Cuento por entregas: Primer capítulo de ‘El dedo en el disparador’, de Miguel Ruiz Effio

Desde su juventud en Arequipa, Cateriano se rodeó de amistades dedicadas a la literatura, el periodismo y la política; y siempre estuvo informado sobre la producción literaria en el Perú. “Sentía que se necesitaba un gran premio literario que tuviera la continuidad que no habían tenido los premios anteriores. Además, con la capacidad administrativa de Petroperú se podía asegurar una participación más efectiva de autores de todo el país”, recuerda González Vigil. Y así fue.

Ante la falta de un premio nacional, Pedro Cateriano Delgado comenzó a gestionar un reconocimientos para los escritores del país. (Foto: Petroperú)
Ante la falta de un premio nacional, Pedro Cateriano Delgado comenzó a gestionar un reconocimientos para los escritores del país. (Foto: Petroperú)

Pero siendo poeta y con la publicación del poemario La siesta del haragán y otras indiscreciones (1978) todavía fresca ¿por qué Cateriano decidió inaugurar el premio con cuentos? “Desde el punto de vista de los medios de comunicación, la narrativa podía tener más resonancia que el premio de poesía a pesar que Pedro es poeta y quizá lo que más le gusta es la poesía. Recuerdo que pensó que el género cuento era el más indicado para lanzar el premio porque la producción de novela no era tan grande y sería más difícil que hubiera una respuesta enorme”.

El destacado crítico literario peruano Ricardo González Vigil fue jurado desde la primera edición del Copé. (Hugo Pérez)
El destacado crítico literario peruano Ricardo González Vigil fue jurado desde la primera edición del Copé. (Hugo Pérez)

Con la memoria prodigiosa que lo caracteriza, González Vigil afirma que los convocados para ser parte del primer jurado que le dio el premio a Washington Delgado, estuvo conformado por Estuardo Núñez, Eleodoro Vargas Vicuña, José Antonio Bravo, Antonio Cornejo Polar y él, además del mismo Cateriano. Posteriormente, se decidió que el jurado estuviera conformado por representantes de instituciones como la PUCP, la UNMSM, la Academia Peruana de la Lengua, el ahora Ministerio de Cultura y Pedro Cateriano como representante de Petroperú.

Referente

Una de las pocas mujeres ganadoras o con mención en el Copé es la novelista , Premio Nacional de Literatura 2020. Desde Barcelona, nos envía este testimonio: “El Copé no solamente es un referente en sus diferentes categorías en nuestro país, y el mejor dotado económicamente, sino que ha servido de estímulo concreto y continuado a la creación literaria en las últimas cuatro décadas. Me enorgullece la Mención Honrosa que obtuve en 2011 por mi novela Nada que declarar, cuando la convocatoria fue, además, internacional. Las instituciones, más aún las públicas, son muy afortunadas cuando cuentan entre sus colaboradores con personas tan honestas y con vocación de trabajo y visión de futuro para realizar un sueño que se proyectará a millares de compatriotas, como es el caso de Pedro Roger Cateriano”.

MIRA: Teresa Ruiz Rosas: “La mujer ya no se deja, ya no permite muchas cosas”

La novelista llama a Cateriano Delgado como “tío Pedro” (es primo de su madre). Ella siente por él un inmenso ya que siempre la tomó en serio como escritora, “aún mucho antes de serlo”.

Teresa Ruiz Rosas, autora del libro "Estación Delirio", comenta que Cateriano Delgado la tomó en serio como escritora desde que era una adolescente. (Foto: César Campos)
Teresa Ruiz Rosas, autora del libro "Estación Delirio", comenta que Cateriano Delgado la tomó en serio como escritora desde que era una adolescente. (Foto: César Campos)

“En una ocasión en que nos visitó en Arequipa, tendría yo 16 años, al verme escribir mi diario y saber que lo hacía desde los 14, me dijo que con seguridad era ‘una escritora en ciernes’. Me causó tanto apuro la posibilidad de que alguien fuese a leer mis romances de adolescencia, que destiné aquellos cuadernos a la papelera, algo de lo que me he arrepentido suficientes veces. Pero esa fe rotunda en lo que pudiese escribir yo, me sigue acompañando, y sus acertados y pacientes comentarios cuando he tenido la dicha de hacerle llegar un manuscrito, han significado un enorme estímulo en la solitaria labor de la escritura”, expresa Ruiz Rosas. “Para mí es un interlocutor absolutamente entrañable y sabio, no concibo Lima sin visitarlo”, finaliza.

Más información

  • Desde 2007, Petroperú amplió los géneros convocados e internacionalizó el Premio Copé, orientando así su convocatoria en certámenes literarios bienales de Cuento y Ensayo (años pares), y Novela y Poesía (años impares), en idioma español.
  • Ana Varela Tafur fue la primera mujer en ganar el copé de oro en poesía en 1991 y Giovanna Pollarolo la primera mujer miembro del jurado en 2012
  • Debido a la pandemia, la convocatoria fue virtual y superó las expectativas: se recibieron 3262 cuentos y 124 ensayos.
  • Pedro Cateriano Delgado ha publicado La siesta del haragán y otras indiscreciones (1978), Más amigo de Platón (1979), El demente imperturbable (1982), Más bien a mi favor (1986), Suma Tecnológica (1990) y Secretamente metafísico (1992).

Te puede interesar