Un peruano que vive hace buen tiempo en Montreal tiene que recibir a su hijo que lo busca debido a que el terrorismo lo ha hecho escapar de un Perú convulsionado. Sin embargo, Roberto, el recién llegado, no es más ese niño que Bob Montoya dejó años atrás en Lima. Ahora tiene 18 y la rebeldía contra su padre parece guiar su comportamiento. Bob tampoco es el mismo o, por lo menos, no completamente. Trabaja ferozmente para hacer que su familia canadiense se sienta orgullosa de él. Se siente convencido de que logrará “el sueño norteamericano”, pero también continúa arrastrando un machismo recalcitrante que sirve de máxima para la mayoría de sus acciones.

Es así que lo que parecía ser un reencuentro típico entre padre e hijo termina siendo el inicio de una serie de sucesos peculiares y violentos en los cuales ambos sobrepasarán sus límites. Esto es La bronca.

Marca registrada

La cinta es dirigida por los hermanos Daniel y Diego Vega, que ya luego de haber realizado Octubre (2010) y El mudo (2013) y conseguir elogiosas críticas con ellas, han hecho que su apellido sea una marca registrada a la que hay que prestar siempre atención.

Justamente la trama de La bronca parte de una experiencia de Diego, quien –como el protagonista– viajó en los 90 a vivir con su padre en Canadá.

Estamos pues frente a una historia violenta y conmovedora y, sobre todo, de migración y paternidad.