(Perú21/ Piko Tamashiro)
(Perú21/ Piko Tamashiro)

Vive en una casa de 100 años. Data de cuando Sabandía era un balneario. En esa época no existía el ferrocarril para ir a la playa. Los veraneaban en Sabandía o Tiabaya, de manantiales y piscinas. Y Mauricio de Romaña estaba en el campo, creciendo en medio de la naturaleza, a la que finalmente le dedicó casi una vida. “Vivo feliz ahí”, me dice el agrónomo sobre su casa en Sabandía.

Su otra pasión son los autos. No llegó a correr en los Caminos del Inca porque, cuando iba a hacerlo, un día antes le dio paperas. Tenía 34 años. También pudo ser un deportista de equitación, porque desde los 9 años ha montado caballo. Pero en tres décadas ha ido al Colca, en promedio, una vez cada 15 días. Ahí encontró su razón de ser. Hoy lo llaman el “redescubridor del Colca” o “el hijo del Valle de los Volcanes” por su dedicación en promover esos espacios naturales y porque ha velado por su conservación.

¿En qué se parece conducir un auto a manejar la vida de uno? “Siempre se corre un riesgo para progresar”, responde. A veces hay que ir rápido y otras lento. “Yo creo que he ido demasiado rápido”, añade sonriente, entrañable. “Los riesgos hay que tomarlos con serenidad. Hay un dicho que dice: ni tanto que te quemes ni tampoco que te enfríes”, remata el ilustre arequipeño, región que hoy está de aniversario.

Tiene 84 años y sigue vigilante del valle del Colca y alrededores. ¿Por qué?
Lo peor que le puede ocurrir a una persona es pasar al retiro. Mientras uno se mantiene en actividad y con metas, vive. En el momento que uno pasa al retiro y se desliga de responsabilidades, sobrevive. Parte de la vida es trabajar, encontrar obstáculos y desafíos.

¿Qué le da fuerzas ahora?
La familia, mis hijos, mis nietas y un poco todos los compromisos con la gente. El desafío es poder llevar a los turistas al Valle de los Volcanes, que se maneje bien, que se cuide. El turismo es una actividad que tiene doble filo. Trae mucho desarrollo, pero también puede ser muy depredador. Hay que manejarlo con cuidado.

¿Qué despertó su interés por los valles del Colca y de los Volcanes?
En los años 70 hubo la teoría de que había muchas vicuñas en Pampa Galeras y que se debía matar 15 mil vicuñas. Hice un pequeño estudio como ganadero y me di cuenta de que era imposible que hubiera sobrepoblación. Se hizo internacional la defensa de la vicuña. De ahí tomé una ruta decidida. Hoy día el Colca es el segundo destino turístico en el Perú después de Machu Picchu.

¿Qué era el Colca en esa década del 70?
Un valle que nadie conocía. Pueblitos que vivían en la época de la colonia.

¿Fue difícil convencer sobre el potencial del Colca?
Hubo un bache por Sendero. Durante diez años nos paralizó todo, pero yo iba permanentemente.

¿Llegaron a amenazarlo?
No. Una vez tuve un problema, pero fue después del terrorismo. Trataron de poner una línea de transmisión eléctrica en la parte más espectacular del cañón. Me opuse. Los contratistas movieron a la gente y casi me linchan. A los cuatro días, salía de mi chacra y en un pequeño riachuelo encontré a una mujer con una niña ensangrentada. Habían puesto una mina cazabobos, la chiquita agarró la mina que tenía mi nombre.

¿Y qué le ha dado el campo?
Grandes satisfacciones, pero también grandes problemas, como el hecho de que te quiten todo de la noche a la mañana, hasta tu escobilla de dientes. Eso fue en la reforma agraria, que fue hecha de mala forma, no hubo un criterio técnico ni de desarrollo.

¿Por qué es especial el valle del Colca?
Es un destino muy completo. Es historia viva del sur peruano, desde las pinturas rupestres de hace 6 mil años hasta el desarrollo de los collahuas, el manejo del agua, los andenes, lo colonial, el proyecto Majes y los cóndores.

En el trayecto al Colca está también el punto donde nace el río Amazonas.
Claro, cerca de Caylloma. El Mismi es el punto más distante del nacimiento del Amazonas. Justo hemos presentado un proyecto para hacer un parque nacional.

Y muy cerca está el Valle de los Volcanes.
Que está detrás del Colca. Hoy la idea turística es ir al Colca, pasar una o dos noches ahí y luego ir al Valle de los Volcanes, donde casi no hay turismo. Recién estamos preparando las bases.

¿Qué tiene de especial el Valle de los Volcanes?
Son 32 conos volcánicos enanos, el más grande es de 300 metros. Hay volcanes de diez metros. Lo interesante también está alrededor de los volcanes: una flora con más de 300 tipos de plantas, 115 especies de aves. Hay todos los tipos de volcanes, no están activos. En la parte alta está el Coropuna, el volcán más alto del Perú y con actividad fumarólica.

¿Hoy qué se debe celebrar en Arequipa?
Estamos en una época complicada. Pero soy optimista y creo que la gente arequipeña va a reaccionar y recuperará su Arequipa.

¿Qué Arequipa hay que recuperar?
La tradición, la cultura, el progreso. Arequipa siempre fue una zona difícil, no ha sido una zona de gran bonanza, con un valle pequeño, con una agricultura minimizada. No ha sido fácil el desarrollo de Arequipa. La gente ha tenido que luchar por lo suyo.

Dice que Arequipa fue una zona difícil. ¿El arequipeño es difícil?
Eso dicen todos los limeños (nos reímos).

¿Y cuál es el balance de 84 años de vida?
Mis riquezas son los amigos. A los 84 uno es como las carcochas, se malogra una cosa u otra.

Pero usted tiene gasolina para mucho más.
Y si falta gasolina, habrá alguien que pueda empujar. El asunto es caminar (sonríe).

AUTOFICHA

- “Soy José Mauricio Ernesto de Romaña Bustamante. En esa época ponían hasta cinco nombres (risas). Nací en Arequipa, estudié en el colegio La Salle en Arequipa, luego Agronomía en La Molina. Me especialicé en ganadería. Hasta hace poco tenía caballos, pero la economía no daba para mantenerlos”.

- “Tengo tres hijos, dos nietos. Mi esposa es diez años menor que yo. Y tengo dos libros publicados: Descubriendo el Valle del Colca y El Valle de los Volcanes. También me gusta mucho la mecánica, acabo de restaurar un auto, un Volvo del año 67. Me encantan los autos”.

- “Ahora estamos organizando un marketing digital del Valle de los Volcanes con un equipo de gente experta y con el apoyo de PromPerú. Vamos a promover este valle a nivel mundial. Y hay tanto que quisiera publicar, como escribir un poco más sobre el desarrollo del Valle de los Volcanes”.