Maricarmen Marín, actriz, cantante y conductora de TV.
Maricarmen Marín, actriz, cantante y conductora de TV.

Ha pasado casi una década desde que llegó a Yo soy. La llamaron solo para una temporada. Si iba bien el programa, la posibilidad más optimista marcaba que habría una segunda temporada. Este 2020 se cumplen nueve años de uno de los programas más exitosos de la televisión peruana en este siglo y con Marín Salinas como parte del panel de conducción. Programa que va por Latina, de lunes a viernes, a las 8:30 p.m., y los sábados, a las 10 p.m.

Su madre llegó a Lima a los 15 años de edad. Ingresó a la Católica. Fue asistenta social y docente. Ejemplo que ha sido como un faro para Maricarmen. Su padre trabajó como seguridad, salvavidas; migró a y fue policía. Otro ejemplo de versatilidad y esfuerzo. Cimientos sólidos para la hija, quien ha tocado el éxito en varias oportunidades.

Tal vez en este momento estaría girando por Estados Unidos con el celebrado cantante chileno Américo, quizás protagonizando otra serie y, quién sabe, alistando un próximo multitudinario concierto. Pero no, la dijo no. Todos los planes se cancelaron. ¿Cómo salir adelante en un año difícil? En esta entrevista intentamos responderlo.

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-¿Dirías que Yo soy representa uno de tus momentos más exitosos en la televisión peruana?

Cada etapa ha sido importante y exitosa en su momento. Yo trabajo como si fuera la última vez que haré algo. Siempre están mi compromiso, mi responsabilidad, mis ganas, mi buena energía, mi disposición para que cada proyecto que emprendo tenga esa energía. Lo mismo sucede con mis compañeros de Yo soy; por eso hemos hecho una gran familia. A través de las cámaras se ve la complicidad que existe entre nosotros.

-¿Por qué es importante darlo todo?

Nada dura para siempre. Son estas grandes oportunidades, que a veces son inciertas al inicio, las que te permiten conectar con el siguiente trabajo, y el siguiente trabajo; entonces, te das cuenta de que el esfuerzo que le pusiste a un proyecto termina repercutiendo en el siguiente.

-Decir que nada dura para siempre hoy cobra más sentido que nunca.

Planificábamos nuestra vida sin pensar que el mundo tendría una pausa. Y ahora nos hemos dado cuenta de las cosas que realmente son importantes: la familia, el abrazo que ahora no es posible. Es importante ahora ser solidarios y ver que podemos ir para adelante construyendo.

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-¿Cuál debe ser la función de un programa como Yo soy en medio de esta crisis sanitaria global?

Entretener. Estamos llevando talento peruano. Si bien todos necesitamos información precisa (sobre la pandemia), también es necesario relajarse un poco. Además, el programa también está haciendo una labor social.

-¿Es difícil crear en estos momentos?

Al contrario. Uno tiene más agallas.

-¿De dónde sacas esas agallas, Maricarmen?

Todos las tenemos. Reinventarte, esa palabra que hemos cosechado tanto, es del día a día. Todos los días vemos de qué forma activamos nuestra economía, de qué manera vamos acostumbrándonos a esta nueva normalidad.

-¿Pero cómo sacamos las agallas en este momento, en el que a mucha gente le cuesta hasta empezar el día, por lo sombrío que a veces parece el presente?

Cada uno sigue sus procesos, sus tiempos, su energía, su temperamento, su carácter. También influyen las personas con las que te rodeas. Si te rodeas de gente muy pesimista, lo más probable es que tu pensamiento vaya dirigido hacia ese sentimiento. Uno también saca las agallas de tus motivaciones, qué es lo quieres dejar. Hay veces en que no hay ganas de hacer algo, y está bien, no siempre tienes que hacer algo. De repente es el momento para no hacer y simplemente tienes que esperar el tiempo adecuado. Pero tratar de que esa pausa no nos deje pasmados. Ya llegará el tiempo para tomar el nuevo control de nuestras vidas.

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-Sin embargo, en estos días también hemos visto expresiones racistas, indiferencia, gente que se aprovecha de la necesidad. ¿Cuál es la vacuna contra todo ello?

Padres visionarios, padres que puedan darle tiempo a sus hijos, que puedan darle seguridad a sus hijos para que luego no tengamos adultos irresponsables. Se debe invertir en los colegios, en la educación; en nuestros profesionales, como los policías, que deberían ser bien pagados; darle los implementos y herramientas necesarios a los profesionales de la salud. Lo que vemos ahora es todo lo acumulado que las autoridades y los ciudadanos no hemos intentado resolver desde lo que le toca a cada uno, como vecinos, como familia, como sociedad. Estamos pensando en lo que a nosotros nos beneficia.

-Días atrás, en tus redes sociales compartiste esta frase: “También se pierden algunas batallas, hay que saber retroceder”. ¿Qué batallas te ha tocado perder?

Muchísimas. Tener que trabajar el triple para demostrar que las mujeres sí podemos. Son batallas que se luchan en el día a día, y que solo se ganan con dedicación y disciplina.

-¿Hay una batalla perdida que te haya dolido más?

La muerte de mi mamá. Es una de las cosas de las que no me recuperaré nunca. Son heridas con las que tienes que vivir siempre. Te vas acostumbrando a ese dolor, o lo vas adaptando. Soy una persona diferente desde esa pérdida.

-¿Y qué batallas ganaste?

Tener una familia unida, haber tenido papás responsables. Pero también batallas del día a día, como tener agua tibia para bañarme, contar con salud, tener la tranquilidad de que mi familia se está cuidando, tener un trabajo en el que me sienta feliz.

-Entonces, Yo soy es una batalla ganada.

El día en que me esté muriendo sabré cuáles han sido mis batallas ganadas y cuáles no. No me siento ganadora de nada, vivo mi día a día tratando de vivir en paz y feliz, tratando de ser el ser humano que mi mamá quiso que sea.

-En todo caso, ¿qué batallas te gustaría ganar?

Millones. Las batallas de la conciencia social y la empatía.

-¿Una batalla personal?

Irme de este mundo sabiendo que puedo haber dejado algo en alguien. Una historia, una canción, un mensaje, un acto, un abrazo.

-¿Dónde encuentras la felicidad, Maricarmen?

Nos damos cuenta de que todo queremos, pero no trabajamos mucho para eso. Si quieres una familia sólida, tienes que darte el tiempo de trabajar en eso. Soy una convencida de que la única forma de lograr lo que quieres es trabajando, no solo en lo laboral, en la salud mental, en lo social.

-Volver a Yo soy es una forma de alcanzar la felicidad.

Ha sido maravilloso reconectarme con el público. Tener el cariño del público es lo más lindo que me ha podido pasar en esta pandemia.

AUTOFICHA:

- “Mi nombre es Maricarmen Marín Salinas. Tengo 37 años, en setiembre cumplo años. Somos tres hermanos, yo soy la última. Nací en Lima, mis hermanos son de Chiclayo, mi papá es de Celendín, Cajamarca, y mi mamá es de Áncash, del pueblo de Huallanca”.

- “Actualmente, estoy en Yo soy y en Mujeres al mando. Y, vía mi cuenta de Instagram, hago entrevistas a profesionales de la salud y sociales. Estoy tratando de enfocar diferentes temas médicos, porque aún es complicado ir a un hospital o una clínica”.

- “Me encantaría retomar las series. Y de una u otra forma, me gustaría seguir aportando con información a través de las entrevistas que hago en Instagram, tal vez de una forma más profesional. La música parece que será lo último en retornar, tenemos que verlo con tranquilidad”.

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