Luciana Peker: "Nos enseñan que gozar está mal"

El feminismo , conservadurismo y placer son algunos de los temas que la escritora y periodista argentina toca en su segundo libro, 'Putita golosa: Por un feminismo del goce'.

Pierina Denegri

Luciana Peker llega a nuestro encuentro con un vestido rojo que hace juego con su cabello. Casaca de cuero y zapatos altos que la hacen resaltar. Anda con una sonrisa grande y un tono cálido en la voz. Es autora del libro Putita golosa: Por un feminismo del goce (Mitin, 2018) y visitó Lima para presentarlo. Es periodista especialista en temas de género y es reconocida por ser una de las impulsoras de #NiUnaMenos en Argentina.

En Putita golosa explicas que la frase “si te gustó el durazno, te aguantas la pelusa” te llevó al periodismo feminista. ¿Por qué?
La escuché cuando realizaba entrevistas para un artículo sobre mujeres que reclamaban el derecho a ligarse las trompas. Me lo dijo una de las madres que protestaban y me quedé impactada porque lo que significa en realidad esa frase es que está mal si disfrutaste de una situación que te generó placer, sexual en este caso. Supe que era mi trabajo hacer algo para cambiar esta concepción.

¿Se da a entender, entonces, que el placer no es algo que les toca a las mujeres?
Queda clarísimo. Tiene que ver con la idea de que las mujeres servimos para ciertas cosas y lo demás no nos corresponde. Hasta ahora nos enseñan que gozar está mal y debemos pagar algo a cambio por sentirlo.

¿Escribiste este libro para explicar que hay algo más para las mujeres?
Más que explicar, porque eso significaría que yo tengo la última palabra, se trata de contar desde mi experiencia que tenemos la oportunidad de decidir lo que queremos ser. Madres, profesionales, amantes, amigas o lo que sea. Lo importante es que se sepa que existe la posibilidad de elegir y de no ser cuestionadas y/o castigadas por eso.

Resulta difícil cuando grupos como #ConMisHijosNoTeMetas ponen, por ejemplo, la educación sexual como negativa.
Ese grupo lo que hace es atacar las libertades civiles, sexuales y reproductivas, pero no ocurre solo en Perú. En Argentina también hay un grupo conservador que trabaja bajo esa consigna. Tratan de controlar a las mujeres.

¿Qué podemos hacer?
Educarnos en casa, nutrirnos de las experiencias de otras mujeres, cuestionarnos a nosotras mismas y a nuestro entorno cercano. Eso hago constantemente y precisamente Putita golosa es producto de lo que compartí y lo que compartieron conmigo.

¿Ese proceso incluye a los hombres?
Aún hoy se da la idea de que el feminismo es antihombres y no es así. El feminismo pide igualdad y los hombres, como el grupo que se ha visto más beneficiado a través de los años, van a tener que ceder en algunas cosas, pero también podrán disfrutar.

¿Cómo?
No teniendo que seguir los patrones de lo que significa ser un hombre derecho. Amar, llorar, sentir y expresarse son actos que el feminismo reconoce necesarios para todos, hombres y mujeres.

El título de esta publicación sorprende. ¿Cómo y cuándo surge?
A partir de una de las columnas que escribí. Fue una forma de protección ante las críticas que me dolían sobre mi cuerpo y mi gordura. Reivindico lo de ser golosa porque así me considero y es parte de mí. Y la palabra putita la pongo en alto desde el lugar del goce sexual. Tengo derecho a ser una putita y de disfrutar el sexo tanto como un hombre.

¿Qué nos depara el futuro?
Con suerte, cambios. No te puedo negar que acompañados de críticas y momentos difíciles, pero que nos van a llevar a la libertad y al placer. Nos lo merecemos.

Dato:
- Luciana Peker escribe en el suplemento nacional Las 12 del periódico argentino Página/12.​

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