Lima es tan musical. No hay una sola Lima. Desde Chosica hasta Chorrillos y de Los Olivos a Villa El Salvador, el sonido limeño viaja sin límites. Nuestra querida —y a veces odiada— ciudad cumple 481 años y, so pretexto de ello, nos comunicamos telefónicamente con el destacado trompetista Gabriel Alegría, del Sexteto de Jazz Afroperuano, para que nos cuente cómo escucha a Lima.

Él considera que la ciudad está compuesta por muchas mezcla de culturas y es lo que, precisamente, la hace especial. "Yo siempre digo en todos lados que es mi ciudad favorita del mundo. Lima tiene algo muy especial: integración de varias culturas", nos dice telefónicamente desde Nueva York.

Alegría destaca, sobre todo, el aporte de Chabuca Granda. "Ella le cantaba de muchas maneras a su experiencia dentro de la sociedad limeña. Para Chabuca, las locaciones eran muy importantes. En mi propia música, yo pienso en locaciones por eso. Es una manera de integrarte con el espacio y de agradecerle", explica.

Pero no solo desde el pasado se escucha a Lima. El presente nos depara un interesante futuro. Así tenemos en Novalima la síntesis de lo criollo con músicas del mundo, como la electrónica. "Me encanta el trabajo de Novalima, de Manante, de Andrés Prado, de Juan Daniel Pastor. Todas expresiones contemporáneas de la música netamente de la costa del Perú y de Lima. Hay mucho mestizaje en la ciudad", señala Alegría.

El trompetista también destaca el vals Junio y garúa, de Laura Andrea Leguia; el trabajo de Carlos Hayre, al que considera fundamental, como cuando compuso para Alicia Maguiña. "Todo lo que pasa por los dedos de Hayre es limeño", sentencia.

Alegría dedica su obra musical a la fusión de jazz afroperuano. Le preguntamos: ¿Desde el jazz cómo se encuentra con Lima?

"Es un vehículo para exportar la música peruana. La tradición del jazz norteamericano parte de un mestizaje y no son lenguajes tan diferentes, lo que se logra es uno propio, que se asemeja a lo que se hizo en siglos pasados con la comida, como el lomo saltado. Es exactamente lo que hacemos nosotros", señala y afirma que el jazz no le pertenece a sectores como Miraflores sino que tranquilamente puede viajar hasta Pamplona, donde el año pasado presentó un show donde fueron 1,200 personas.

Sí pues, Lima suena así. Tiene de criollo y de músicas del mundo. Es mestiza.

(mpalacios@peru21.com)

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