(Perú21)
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En la literatura infantil y juvenil hay que estar alerta, pues cuando en ella predomina la moralina, la historia queda en un segundo plano. No solo eso, sino que la lectura ya no se disfruta y la sucesión de frases ‘edificantes’ causan tedio. Lo que hay que pedirle a la literatura (a secas) es una buena historia transmitida con nervio y que no quiera enseñarnos nada, sino que intente reflejar la vida tal como es.

En el caso de Koi, de Ezequiel Dellutri (Buenos Aires, 1977), nos enfrentamos a la historia de Laura, una adolescente de 15 años, a quien vemos en el momento en que va construyendo su identidad personal y es mucho más consciente de su entorno familiar y social. El detonante del relato, narrado en primera persona, es el descubrimiento de la verdad sobre su origen. Desde su perspectiva somos testigos de cómo asimila la revelación sobre su padre ausente, pero en ese proceso descubre, además, que tiene un medio hermano de 13 años, cuya condición de autista es el punto de partida para establecer un vínculo fraternal entre ambos. El título del libro alude a un tipo de pez de origen japonés, pues Julián, el hermano de Laura, tiene una fijación especial por los peces y es lo único que le atrae de su entorno.

Esto que mencionaba de la construcción de la identidad de Laura se evidencia mejor en los títulos de las tres partes del libro: ‘Conozco a mi padre’, ‘Conozco a mi hermano’ y ‘Me conozco’. El lenguaje y el estilo en la narración revelan su condición de adolescente. Las oraciones y párrafos cortos le dan a esta historia mucha agilidad y logra una empatía con el lector, sobre todo cuando la narradora se refiere a su familia. Un elemento muy interesante es el de la inclusión de la música, especialmente de los temas de Charly García. Cada canción se vuelve un espejo en el que Laura ve reflejados sus sentimientos y le ayuda para conectar más con su hermano.

Ganadora del Premio Norma de Literatura Infantil y Juvenil 2018, Koi tiene como mérito abordar sin dramatismos —e incluso con algo de humor— aquellas verdades familiares que duelen. Aunque el final resulte excesivamente feliz para mi gusto, esta historia destaca entre sus pares del género, pues su lenguaje no subestima al lector. Es decir, no solo es una historia para niños o adolescentes.

Koi
Autor:
Ezequiel Dellutri
Editorial:
Norma
Callao, 2018. 122 p.p.