Lamentablemente, no se ha tenido en cuenta a científicos que pudieron ayudar con el control de la pandemia”, dice la profesora González Farías.
Lamentablemente, no se ha tenido en cuenta a científicos que pudieron ayudar con el control de la pandemia”, dice la profesora González Farías.

La profesora Isabel González Farías asocia sus primeros pasos con las ciencias con recuerdos de su padre, quien desde que era una niña le motivó el cariño y la curiosidad por aprender a través de experimentos y lecturas. Cuando inició el colegio, su interés luego se plasmó en las matemáticas, una materia en la que mejor se desenvolvió y que le ha permitido comprender mejor el mundo desde entonces. Por eso, cuando decidió estudiar Ingeniería Industrial, su familia lo comprendió pues sabían que su destino estaba escrito en números. A través de cálculos y fórmulas, la ingeniera ha destacado en la investigación y diseño estadístico de procesos aplicados a la industria y modelización numérica, así como en la docencia en la Universidad de Piura. Asimismo, es una de las protagonistas de ‘’, libro que busca motivar a niñas y adolescentes sobre el gusto y la pasión por las ciencias.

¿Estudiaban muchas mujeres en sus clases de universidad?

Éramos muy pocas. Habían clases en las que éramos dos mujeres y alrededor de 40 hombres. En otras, cuatro. Éramos una minoría cuando estudiábamos.

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¿La poca presencia de mujeres en clases complicaba sus estudios?

No, yo estudiaba en un colegio de monjas en donde todas eran mujeres. Y cuando entré a la universidad, el ambiente siempre fue cordial. Nunca tuvimos una percepción de que nuestros compañeros o profesores nos consideraban menos por ser mujeres.

¿En su hogar no le cuestionaron seguir una carrera en donde había pocas mujeres?

No, a nuestra familia le encantaba la ciencia y las matemáticas. Nuestro padre nos motivó. Nadie se sorprendió de que quería ser ingeniera, más bien me apoyaron desde el primer momento.

¿Sus compañeras tenían la misma suerte?

No, tenía amigas que en el colegio decían que querían estudiar ingeniería. Recuerdo a una compañera cuya madre le dijo que no podría ejercer la carrera porque si tuviera una familia, no podría encargarse de sus hijos. Yo tuve la suerte de que eso no me pasó.

A diferencia de cuando estudiaba, ¿el número de mujeres estudiando ingeniería ha aumentado ahora?

Sí, y eso me da mucho gusto. Hay efectivamente un porcentaje más alto de chicas estudiando ciencias. Sigue siendo minoritario, pero es mucho más de lo que había cuando yo estudiaba, 10 veces más.

¿Existe una alta presencia de científicas en el Perú?

Hace dos años, en 2019, fui invitada por la arqueóloga a un congreso de científicas. Fuimos elegidas 10 de varias regiones. Conforme se pasó el tiempo y se realizaron más reuniones, empezaron a inscribirse más personas. Había profesionales que trabajaban áreas de ciencias de la salud y tecnología. Sí noté que somos minoritarias en ingeniería, pero en ciencias médicas hay más presencia de mujeres.

¿Qué se podría hacer para reducir la brecha?

Creo que es un tema de motivación, en que las niñas no deben pensar que no pueden ejercer una carrera que les guste porque tendrán un tema familiar de por medio. Debemos borrar de que por tener una familia, les será un obstáculo para su carrera. Además, se les debe motivar enseñándoles que la ciencia no es algo abstracto, sino algo real y de aplicación en el mundo. Es una tarea que se inicia desde el colegio. Además, mostrarles que actualmente el mundo ahora ofrece el mismo apoyo a mujeres y hombres.

¿Cómo así nació su gusto por las ciencias?

Me gustó desde siempre, desde niña, en el colegio. Y luego cuando inicié la carrera de Ingeniería Industrial me gustó mucho más porque se aplica al mundo. Me gustaba porque es una ciencia muy exacta que es capaz de simular nuestro entorno. Escoges un problema y eres capaz de transformarlo en números. Y de una forma precisa, lo puedes resolver. Como en la estadística, que permite transformar situaciones reales en modelos matemáticos, hacer revisiones y mejorarlos.

¿Cree que se realiza un trabajo adecuado en colegios al motivar el estudio de ciencias?

Una de las cosas que animo a los niños es el cariño y curiosidad por la ciencia, pero en los colegios lo enseñan muy aburrido. Eso desanima a los más pequeños porque irán creciendo con esa falta de interés. Ocurrió con mi hija, que le explicaban todo muy teórico y la ciencia se les hacía pesado.

¿Cómo podría mejorarse?

Mostrándose que la ciencia nos ayuda y que siempre estamos rodeados de ella. Que no sientan que es algo lejano e incomprensible, sino cotidiano. Intentando que sea aprendida de forma práctica con experimentos. Así, se entendería mejor al mundo que nos rodea.

Cuando describe su gusto por la ciencia, usted parece una artista que dibuja al mundo con números.

Yo les explico a mis alumnos que el ingeniero viene de la palabra ingenio. Y que su función con el álgebra o el cálculo no es porque alguien quiso ponerse a trabajar con números, sino porque representan muchas cosas. Como la representación de curvas de contagios. Las matemáticas pueden aplicarse a innumerables sistemas y usarse para problemas de modelización que permite ver el mundo a través de los números.

En temas como la pandemia 19, ¿cómo nos ayudan las matemáticas?

Se ha utilizado poco. Lamentablemente no se ha tenido en cuenta a más científicos que pudieron ayudar con el control de la pandemia. Las matemáticas nos dicen muchas cosas. Como cuando se realizaban las pruebas rápidas, se detectaban positivos en mucha mayor cantidad de enfermos que realmente había. En épocas de , nos ayuda a interpretar la curva de contagios. Nos habría permitido ver los focos y cómo estaba creciendo para poder atacar y frenar la expansión.

DATOS:

“Soy Isabel González Farías. Soy ingeniera industrial graduada de la Universidad de Piura, donde ahora enseño. También tengo un doctorado en Ingeniería Industrial por la Universidad de Navarra. Soy especialista en estadística aplicada y técnicas numéricas, como redes neuronales y algoritmos genéticos”.

“Soy una de las profesionales que aparecen en Científicas del Perú: 24 historias por contar, libro de Concytec que cuenta las historia sobre esta pasión por la ciencia. Para mí es un honor participar. Es un libro dirigido a niños y adolescentes de colegios para motivar con historias reales, de personas del Perú que pudieron lograr su sueños a través de la ciencia”.

La obra también incluye las historias de científicas como Ruth Shady, Fabiola León-Velarde, Betty Galarreta, Carmen García, Mónica Gómez, Mariana Leguía y María Isabel Mayer.

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