Gonzalo Torres: "Soy un amante de la historia, un divulgador, un archivero"

“No volvería a ser ‘Gonzalete’ en Patacláun. Cada cosa tiene su tiempo y espacio. Es como pedirle a Maradona que vuelva a ponerse la camiseta de Boca Juniors. (Pegó tanto) porque había un grupo humano muy talentoso, que ya estaba en ejercicio diez años antes en el teatro”, recuerda.

Gonzalo Torres

(Perú21/ César Campos)

El actor y conductar nos habla sobre sus pasiones. (Perú21/ César Campos)

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Mijail Palacios

En el colegio era bueno para hacer amigos y hacerlos reír. También destacaba en actuación y letras. Y pensó ser cura; fue parte de un grupo religioso. Su destino estaba escrito. Tras un breve paréntesis en la música, abrió las ventanas de la actuación, ingresó y nunca más salió. Claun, actor, publicista, músico, conductor de TV. Comunicador. Y ‘Gonzalete’ en la querida serie Patacláun.

Otra ventana que abrió para ingresar y habitar ahí fue la historia. Le hubiera gustado vivir en el virreinato. Habría sido un cronista o un visitante. O un viajero en el tiempo, como lo fue en el recordado programa de TV A la vuelta de la esquina.

Hoy tiene la misión de cumplir deseos a sus entrevistados. Lo hace en el programa de televisión que conduce, Lista de deseos, vía Movistar Plus, en la señal de cable. Le pregunto cuál es el suyo. Revela que no tiene ningún tatuaje, pero le gustaría dibujar en su piel una libélula, gusto que comparte con su esposa. Se dice que por sus deseos los conoceréis; adelante, conozcamos a Gonzalo Torres.

¿Cuál sería tu lista de deseos con relación a la historia?
Que no hubiese habido el terrorismo, que hayamos ganado la guerra con Chile.

¿Por qué tendríamos que haber ganado esa guerra?
Por nuestra autoestima. Finalmente, son derrotas. No por revanchismo, pero me gusta pensar qué hubiera pasado si ocurría lo contrario.

¿Y qué hubiera pasado?
Quizá se hubiera dado un desarrollo más parejo.

¿En lo anímico no nos fue peor?
Sí. Hay una generación importante que se perdió. La autoestima del Perú hubiera sido diferente, pero igual todo pasa por algo.

¿Hoy hemos superado ese episodio con Chile?
Yo quisiera creer que sí, pero siempre hay los resentimientos.

Y en la lista de deseos del Gonzalo adolescente, ¿ser músico figuraba o fue un accidente?
Nunca he tenido una lista de deseos, un “quisiera ser”. De chico he vivido con lo que tenía más a la mano, porque había amigos en la música, compartía gustos musicales. Tampoco tuve deseo de ser claun. Simplemente me encontré con un grupo de gente con un humor particular.

Pero sucede que cuando se sale del colegio, automáticamente uno se inscribe en el grupo de personas que pretenden hacer algo en la vida.
Inclusive no tenía eso. Nunca he sido de fervientes deseos. Se me abrían ventanitas y mi curiosidad natural me hacía, por lo menos, mirar esas ventanas. Mi curiosidad natural me ha llevado por diferentes caminos.

Una de esas ventanas fue la música. Fuiste parte de Los Nosequién y los Nosecuántos.
Debo haber estado unos tres años. Viví el proceso entre ser una banda pequeña que tenía un hit como “Magdalena” hasta el crecimiento con “Las torres”.

¿Y por qué dejaste el grupo?
Nosequién me dejó a mí. Yo estaba reemplazando al bajista. Pero de ahí pasé a La Liga del Sueño, que me atraía musicalmente mucho más que Los Nosequién. Hasta que también salí del grupo porque ‘Pelo’ Madueño, a quien considero un genio, siempre ha cambiado de integrantes y me tocó a mí. He sido expectorado varias veces (risas).

¿Cómo se afronta eso?
Con otra ventanita que se abre, que fue el claun y la actuación. La actuación ha sido la constante más larga que he tenido.

A propósito de Los Nosequién y La Liga, ¿qué opinas de la frase de Leslie Shaw sobre que el rock ya pasó de moda?
Es una frase que no tiene análisis, es muy superficial. Habría que preguntarnos qué significa hoy estar de moda.

Hasta antes de A la vuelta de la esquina, ¿cómo era tu relación con la historia?
Era uno de los cursos que más me gustaba. Pero solo era una curiosidad. Cuando comencé a hacer el programa, se metió en mí esa aventura, que en realidad es una aventura por divulgar y ahora una pasión por coleccionar libros. Es algo que me conecta a mí en la relación con mi padre, quien era arquitecto. Él me enseñó a ver la ciudad y entenderla.

Gonzalo Torres

(Perú21/ César Campos)

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¿Por qué esa necesidad de conocimiento?
La sabiduría se complementa con los libros. Soy un amante de la historia, un documentador de la historia, un divulgador, un archivero de la historia.

¿Volver a ser ‘Gonzalete’ de Patacláun estaría en una eventual lista de deseos?
Definitivamente no. Cada cosa tiene su tiempo y espacio. Es como pedirle a Maradona que vuelva a ponerse la camiseta de Boca Juniors.

Bueno, las glorias del fútbol siempre se juntan y nos regalan alguna jugada de lujo.
Pero no es fútbol competitivo. Eso pasa con Patacláun.

¿Por qué crees que pegó tanto Patacláun?
La razón principal es porque había un grupo humano muy talentoso. Una directora muy talentosa que supo ver y aglomerar el talento del grupo, que ya estaba en ejercicio diez años antes en el teatro. La gente cree que Patacláun nació por generación espontánea. Hubo un periodo que ese talento se estuvo calentando. Y la coyuntura hizo lo suyo.

¿Cómo sería tu lista de deseos hoy en día?
Me gustaría poder dormir 12 horas seguidas sin culpa (risas). Tener la habilidad de cantar sin esfuerzo. Me encanta Sinatra, porque me parece que no canta, pero su maestría está en que parece que te está conversando al oído y está comunicando. También me gustaría aprender a bucear con tanque de oxígeno.

¿Somos fruto de nuestros deseos?
Lo que nos hace ser humanos es el desear cosas, materiales y no tangibles. Uno puede conocer a las personas a través de los deseos que cumple y los que no.

AUTOFICHA:

- “Soy Gonzalo Miguel Torres del Pino. Nací frente a la residencial San Felipe y viví en Magdalena. Tengo 49 años y 10 meses de edad. De mis trabajos como actor recuerdo Morir de amor en el teatro, porque logré cantar. Y en la televisión, sin duda, Patacláun fue lo mejor que me ha pasado, toda la vida”.

- “No habrá una nueva temporada de Lista de deseos. Estoy preparando un programa nuevo en Movistar Plus, que tiene que ver con la red de caminos del Qapac Ñan. Es un programa con una narrativa distinta poniendo en valor esa ruta, que está viva. Se estrenaría en mayo”.

- “Para este año también alisto una obra de teatro que se llama Perfectos desconocidos, que saldrá a finales de 2019. Será en el Pirandello con Los Productores. Y siempre está en mi lista de deseos escribir otro libro, obviamente sobre historia y Lima. Tengo un munilibro sobre Barrios Altos”.

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